DICEN QUE EL GRUPO SUEZ SE VA DE LA ARGENTINA
Hoy comenzó en París la gira del presidente Kirchner por Francia, quien intentará negociar en persona con los máximos directivos de Aguas Argentina y Edenor.
Las expectativas son las mejores, pero el clima no. Así lo destaca un artículo en el matunino francés Le Figaro que reproduce la agencia EFE.
“El grupo francés Suez, que controla Aguas Argentinas a partes iguales con el español Aguas de Barcelona, no descarta salir de Argentina por la marcha de las negociaciones con las autoridades de Buenos Aires, y va a mostrarse más duro durante la visita a París del presidente argentino, Néstor Kirchner”.
Este es el contenido básico de una información publicada hoy por Le Figaro, que no identifica las fuentes, aunque Suez oficialmente se niega a pronunciarse sobre el contencioso de su filial Aguas Argentinas, al menos hasta que termine la visita de Kirchner a Francia, entre hoy y el próximo sábado.
“El grupo no tiene intención de dejarse humillar”, declaró una fuente próxima al caso citada por el diario francés, que asegura que la compañía francesa “podría renunciar” al contrato firmado en 1993 por su filial, que hasta ahora se había mantenido en equilibrio contable, pero que este año se prevé que acumule “varias decenas de millones de euros de pérdidas”.
Suez tuvo que establecer una provisión de 750 millones de euros entre 2000 y 2001 por Aguas Argentinas y redujo a cero la situación neta de ese contrato y, en reacción a las condiciones que le ha impuesto el Gobierno argentino tras el fin de la convertibilidad entre el peso y el dólar en 2001, presentó una denuncia ante el tribunal arbitral del Banco Mundial.
Aguas Argentinas tiene la concesión de la distribución de aguas por un periodo de 30 años y asegura haber cumplido sus compromisos al dedicar 1.700 millones de dólares para trabajos de mantenimiento y extensión de su red, que abastece a unos 10 millones de habitantes de la capital argentina.
Ahora reclama un aumento del 60 por ciento de sus ingresos, sobre todo para compensar el impacto de la devaluación del peso, pero las autoridades argentinas, que le reprochan no haber hecho las inversiones contempladas en su contrato, le impusieron la semana pasada una multa de 683.000 dólares por cortes en el suministro de agua potable y sanciones por otros 20,3 millones suspendidas hasta el próximo día 31, fecha límite para renegociar dicho contrato.
Durante la estancia de Kirchner en Francia también se espera que se aborde otro contencioso entre Argentina y otra empresa francesa, en este caso EDF, cuya filial Edenor atraviesa una situación delicada.
El grupo eléctrico galo tampoco quiere hacer declaraciones por el momento sobre Edenor, que en los últimos meses figuraba en diversas listas de activos que EDF tiene intención de vender para restablecer su situación financiera.
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