Prisión efectiva para un ladrón de cajeros automáticos
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Se trata de René Aurelio Martín Acosta de 45 años, oriundo de la ciudad de General Rodríguez, provincia Buenos Aires. La pena es de tres años. Andrés Marchi, fiscal de la causa brindó detalles del caso por LT10.
Un hombre de 45 años identificado como René Aurelio Martín Acosta fue condenado a tres años de prisión de cumplimiento efectivos por ser coautor de los delitos de hurtos reiterados; defraudación especial reiterada; y asociación ilícita; todos ellos en concurso. Acosta era integrante de una banda de los denominados “pescadores” en cajeros automáticos que retenía tarjetas de débito para luego realizar distintas operaciones bancarias a través de las cuales sustraían el dinero de las cuentas.
La pena fue establecida en el marco de un procedimiento abreviado, homologado por el juez Jorge Patrizzi. De acuerdo al relato de las víctimas, los cajeros en los que cometieron los delitos fueron: Rivadavia al 3400 (en tres oportunidades); San Martín y Boulevard; San Martín al 1600; Aristóbulo del Valle al 6900; Mendoza al 3400; y 25 de Mayo y Mendoza.
El fiscal del Ministerio Público de la Acusación que investigó el caso fue Andrés Marchi, quien dialogó con LT10 y brindó detalles del fallo.
“Una persona ingresaba al cajero, colocaba su tarjeta de débito y quedaba retenida, se acercaba otra persona que se mostraba interesada por lo ocurrido y le ofrecía colaborar con su teléfono celular para que llamara al número de contacto de la entidad bancaria que aparecía en la pantalla del cajero”, inició Marchi.
“Ante este ofrecimiento, no se debe entablar ningún tipo de comunicación telefónica desde el celular de un desconocido”, recomendó Marchi. “En realidad, la llamada no era al banco, sino que se realizaba a otro integrante de la banda delictiva, quien le hacía una serie de preguntas personales, entre ellas, su clave PIN de acceso al cajero, o la inducía a que accionara su clave a la vista de quien le había ofrecido el teléfono”.
Por último, el fiscal dijo: “Las dos personas -la víctima y su victimario- se iban, e inmediatamente ingresaba otro integrante de la banda a retirar la tarjeta de débito que había sido “pescada” en el cajero automático. Entonces, con la tarjeta mal habida y la clave PIN que había sido suministrada en la comunicación telefónica, se realizaban extracciones de efectivo, tomas de crédito, compras en comercios y transferencias a cuentas de terceros”. Resta dar con el paradero de otras tres personas que se encuentran prófugos. Al momento se contabilizan 8 los robos probados en la ciudad.
Ante este fallo, se advierte a la sociedad a extremar cuidados sobre este tipo de metodologías de robos y la recomendación de no brindar ningún tipo de datos a desconocidos. También se aconseja denunciar este tipo de delitos.
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