DIEGO DIO POR TV SU PRIMERA NOTA DESPUÉS DE LA INTERNACIÓN
Diego Maradona recibió a Susana Giménez y, frente a la diva, rompió el silencio. En el living de la casa en General Rodríguez, Susana -que armó de urgencia una emisión especial para su programa- tuvo que esperar unos minutos a Diego, que “estaba descansando” hasta que por fin, a las 20:37, apareció. “Estoy con el hombre más famoso del mundo, que por suerte está buen mozo, flaquito, contento y sano“, dijo la diva y, después de un abrazo interminable, se escuchó la voz del futbolista: “Quisiera agradecer a toda la gente que rezó por mí”.
Sonriente, de pantalón de gimnasia y remera verde, a Diego se lo escuchó con voz ronca pero enérgico. “Me jode que hablen como si yo tuviera dos años”, dijo y lo primero que hizo fue descargar algunas broncas. Sobre todo con “los mala leche” que según él hablaron de más. Después recibió los halagos de la conductora (“¡estás más flaco!”) y mostró su buen humor: “Sí, más flaco que el Gordo Porcel”.
“Yo vi muerte -dijo-, pero ojo ¿eh?, no soy Víctor Sueiro”. Hubo risas y una aclaración: “Ojo, que respeto mucho a Víctor Sueiro, pero te juro que yo vi la muerte (…). Si hay algo que tengo que reivindicar es a Cahe, que siempre está donde tiene que estar”.
Sobre sus días de internación dijo “Yo luchaba con todo (…) y fijate…no quería el respirador y era lo único que me salvaba”. “Pero… ¿estabas bien para irte?”, preguntó Susana y él, aunque aceptó su pregunta (“vos sí hacés bien en preguntar”), se quejó por la polémica que “armaron todos” en torno a su externación y, después de quejarse nuevamente por la prensa, fue contundente: “Me fui con un alta médica de acuerdo con el doctor y firmé yo, me hice responsable yo”.
En la tarde de ayer se lo vio a Diego jugando nuevamente al golf, luego de haber abandonado ayer a la tarde la clínica porteña en donde estuvo internado durante 11 días a causa de una severa crisis pulmonar y cardíaca.
Maradona se retiró ayer de la clínica, autorizado por los profesionales que lo atendían pero sin la correspondiente alta médica, y se alojó en una quinta que pertenece al dueño de la empresa láctea La Serenísima, Pascual Mastellone.
El ex futbolista aprovechó la soleada tarde otoñal para volver a jugar al golf, tal cual había hecho anoche. Bajo una temperatura templada, se lo vio desplazándose en uno de los carritos que habitualmente se utilizan para circular entre cada hoyo.
Anoche, a poco de llegar a la quinta, Maradona había practicado en los links de la quinta por al menos cuarenta minutos. En esa oportunidad, además, aprovechó para ver junto a una enfermera y un reducido número de colaboradores el partido que Boca jugó ante Newell´s por el Clausura.
Según la agencia Télam, su ex mujer Claudia Villafane se opuso a que Diego abandone la clínica. Entonces se produjo una discusión entre los ex cónyuges. Y cuando ella advirtió que no podía doblegarle la voluntad, decidió acercarle la ropa, sus pertenencias y 100 pesos.
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