DIEGO PREPARA LAS VALIJAS
Puede ser hoy (tiene pasajes reservados para las 12.40), puede ser… El viaje de Maradona a Cuba, donde seguirá su tratamiento médico, es inminente según cuentan en el entorno del ídolo, aunque las precisiones, con Diego, son una ambición desmedida. Antes de regresar a La Habana, el Diez tenía planes: quería hacer un gran asado en el haras De más de dos, en General Rodríguez, para despedirse de sus amigos del fútbol: Enzo Francescoli, Héctor Enrique, José Luis Brown, Nery Pumpido, Daniel Tilger… Ayer pasaron durante la tarde Carlos Bilardo, Héctor Veira, Mauricio Serna, el Turco Claudio García, el Tata Brown, pero el asado se hizo a la noche, con un ámbito más privado. Igual, todos hablan de un ambiente de despedida.
Cuentan que Diego está muy ansioso, que quiere salir (el domingo le pidió a Marcelo Tinelli, con quien desayunó a solas, que lo lleve a Tucumán para ver la final de la Liga de vóley entre Monteros y Bolívar, pero el doctor Alfredo Cahe no lo dejó), que hasta le esconden la llave de la camioneta. No aguanta el encierro, Diego, aunque su cárcel se mida en hectáreas. El golf y las visitas son, por ahora, su distracción. Ayer su ex esposa Claudia Villafañe estuvo en la quinta por primera vez. Ayer, también, ofreció facturas a los periodistas que hacen guardia en la tranquera y desde la galería de la casa observó mediante unos prismáticos a los periodistas que esperaban novedades a 500 metros de distancia. También hizo jueguito con la camiseta de Boca puesta.
Siempre pasan cosas alrededor de Maradona. Algunas, insólitas: un joven fue detenido ayer por la policía cuando jugaba al golf fuera del predio, y como no lograba captar la atención de las cámaras de televisión, destruyó los cristales de su propio auto con los palos. Otras que rozan la tragedia (ver Cronista atropellada).
Y mientras tanto, Diego sigue atado a sus nuevas compañías: tres guardaespaldas inseparables (se los puso Daniel Belocopit, uno de los dueños de Swiss Medical), un carrito eléctrico para movilizarse a través de los nueve hoyos de golf y el doctor Alfredo Cahe que en su versión de médico y gurú hasta patea penales, como lo hizo el domingo, con Maradona de arquero. Se lo vio de muy buen humor a Diego, ayer; quizás por las visitas, por la despedida, por volver a ver a su amigo Fidel Castro… Será, igual, una breve ausencia: Diego retornará a Buenos Aires antes del 16 de este mes, cuando su hija Gianinna cumpla 15 años.
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