DIERON DE ALTA A LA MAESTRA QUE RECIBIÓ UN TRASPLANTE DE CORAZÓN
Fueron semanas duras. Pero ya quedaron atrás. Este mediodía, Verónica Rosa, la maestra de 35 años trasplantada del corazón, fue dada de alta en la Fundación Favaloro. Antes de volver a su casa, la mujer le expresó su agradecimiento a la familia del donante y a los médicos que la atendieron. “No tengo palabras para ellos”, dijo emocionada.
“Estoy muy feliz. Estoy bárbaro”, señaló la maestra minutos antes de volver a su casa. Sin dudas, el momento más emotivo de la breve conferencia de prensa fue cuando le habló a la familia del donante de corazón: “Me gustaría encontrarme con ellos, me imagino su dolor como padres, pero gracias a eso estoy acá”.
Verónica, se refirió también a los profesionales que la trataron en la Fundación Favaloro. “No tengo palabras para ellos –dijo- desde los doctores hasta las personas que limpian”.
La maestra además se mostró conmovida por los gestos de solidaridad que se vieron en todo el país. “Quiero agradecerle a la gente que sin conocerme se acercó (a la Fundación Favaloro) y rezó por mí. No lo puedo creer”.
Ahora, contó, le espera una vida “nueva”, junto a su familia. “Espero poder bajar los decibeles y cuidarme más. La vida no es vivir a mil”, consideró. Con voz relajada, pero segura, la joven pidió que la gente “tome conciencia” sobre la importancia de donar órganos porque “una persona se salva gracias a eso”.
Verónica es maestra del Colegio del Arce, del barrio porteño de Las Cañitas, y madre de un niño de 11 años. El 14 de abril pasado sintió un malestar cuando viajaba en un colectivo.
En un primer momento fue atendida en el Sanatorio Otamendi, pero al otro día recibió el diagnóstico de fibrilación y disrritmia. Tras pasar por la clínica Virreyes y el hospital Británico, los médicos detectaron que había sufrido un infarto masivo.
El 16 de abril, cuando su corazón funcionaba sólo al 10 por ciento de su capacidad, fue sometida a un trasplante en la Fundación Favaloro.
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