DIETAS QUE ENGORDAN
Tal como se había adelantado, un acuerdo implícito en el Congreso había resuelto atar el incremento al porcentaje que lograran los trabajadores de la Cámara en las negociaciones paritarias.
Como la semana pasada los gremios cerraron un acuerdo por el 19 por ciento, las autoridades de ambas Cámaras dispusieron replicar el aumento para los legisladores a partir de julio.
El beneficio se dividirá en dos etapas. El mes próximo, las dietas de los diputados y los senadores ascenderá un 10 por ciento y, en agosto, otro nueve por ciento.
En el Senado, confirmaron que la resolución administrativa ya fue firmada por el vicepresidente Daniel Scioli. En la Cámara de Diputados, en cambio, reconocieron que la intención es aumentar las dietas en julio pero advirtieron que, antes, cada uno de los bloques debe refrendar la decisión.
Las gestiones en procura del aumento tienen largo aliento. En términos formales, las dietas, de 6.427 pesos, se encuentran congeladas desde 1992.
Hasta 1996, los trabajadores del Congreso se anclaban a los incrementos de las dietas de los legisladores pero, desde entonces, los empleados consiguieron aumentos que los diputados vieron pasar sin subirse al tren.
La crispación social crecida al calor de la crisis económica había desmotivado aumentos anteriores, al menos en términos formales. En el medio el Congreso buscó caminos alternativos con la esperanza de evitarse el costo político.
En agosto de 2004, el titular del Senado, Daniel Scioli, y el entonces presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, aumentaron el número de pasajes aéreos que recibía cada legislador para habilitar un aumento indirecto.
Aunque no fue directo al bolsillo de los legisladores, los diputados y los senadores pudieron canjear por unos tres mil pesos los pasajes que se les entregan para viajar a sus respectivos distritos. La forma elegida no evitó las críticas.
Haciendo números
Los senadores -cuyo aumento ya fue resuelto formalmente- perciben una remuneración de aproximadamente 6.500 pesos, entre dieta y gastos de representación. Con este aumento, en setiembre, los legisladores recibirán un plus neto de unos 955 pesos.
El aumento no incluye otros beneficios, y deja fuera del cálculo el monto de alrededor de 1.200 pesos por desarraigo que cobran aquellos legisladores que residen a más de 200 kilómetros de Capital Federal. Tampoco se registrarán cambios en los tramos aéreos y terrestres que reciben los congresistas.
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