DIEZ HISTORIADORES ELIGEN AL HOMBRE CLAVE EN LA REVOLUCIÓN
Quién fue el personaje clave de los sucesos de mayo de 1810?Esa es la pregunta que se les hizo a diez historiadores, sin pretender que aporten una respuesta única ni definitiva. Ni uno solo de ellos dejó de aclarar que se trató de un proceso que venía fermentando. Hay nombres que no aparecen en estas páginas como determinantes, pero que hicieron aportes valiosos. Vieytes, quien prestaba su jabonería ubicada en las actuales Venezuela y Tacuarí para que se reúnan los revolucionarios. O Nicolás Rodríguez Peña, de quien Sarmiento escribió: “Era de entre los promotores de la revolución, el único que poseía una fortuna considerable, la que fue prodigada en la ejecución de la obra”. French, el agitador popular, de quien se dice que golpeó las puertas del Cabildo gritando que el pueblo quería saber de qué se trataba. O Beruti, morenista, quien propuso en el cabildo abierto del 22 la lista con los nombres de quienes serían luego los integrantes del primer gobierno. Una larga nómina de acreedores del calificativo de patriotas.
SAAVEDRA, MORENO Y BELGRANO
Miguel Angel De Marco
Presidente de la Academia Nacional de la Historia
Si se lo mira desde el punto de vista de la gravitación decisiva que tuvieron los cuerpos militares criollos, fue Saavedra quien unió voluntades, orientó el voto del Cabildo del 22 de mayo y presidió, con espíritu conciliador, la Junta desde su instalación hasta su fin como Junta Grande. Si se lo contempla por su influencia en la difusión de las ideas inspiradoras del movimiento y el empuje que imprimió a los sucesos posteriores a Mayo, fue Moreno. Si se observa la amplitud de sus concepciones político-económicas y su voluntad de defenderlas en los campos de batalla, Manuel Belgrano, abogado e improvisado general de la Revolución. Cada uno de los restantes miembros efectuaron grandes aportes y brindaron sus mejores esfuerzos a la causa común. La Revolución no fue el fruto de la acción de un hombre providencial, sino de la conjunción de diferentes voluntades e ideas dentro y fuera del primer gobierno patrio.
MORENO
Luis Alberto Romero
Historiador
Mariano Moreno, por dos razones. Primero, porque es el actor principal de los sucesos de Mayo. Segundo, porque sus ideas trascienden ampliamente el contexto de la Revolución de Mayo y fundamentan una de las perspectivas más creativas para la sociedad que estaba constituyéndose. Los hechos están en los libros de historia.
CASTELLI
Felipe Pigna
Historiador. Autor de “Los mitos de la historia argentina”.
Sin ninguna duda, Castelli. Es clave en uno de los hechos más importantes en la semana previa al 25. Cuando en el cabildo abierto del 22, el obispo Lué, representante de los españoles más conservadores, dice que hasta ahora no se ha visto a una nación conquistada sublevarse contra una nación conquistadora, es Castelli quien responde a ese planteo. Le contesta que si es así, que se rindan inmediatamente los españoles que resisten a Napoleón. Desarma el discurso de Lué usando la ironía y es ahí cuando se procede a votar. Por supuesto, también fueron importantes French y Beruti, que lejos de limitarse a repartir cintitas, capitaneaban el grupo armado de las orillas llamado la “legión infernal”, que fue el filtro que impidió la entrada de realistas. Por supuesto, una vez producida la reunión del 25, el protagonista absoluto es Moreno, que eclipsa a todos los demás. Es el motor de la Revolución y trata de apurarla.
SAAVEDRA Y MORENO
Gabriel Di Meglio
Doctor en Historia
Hasta mayo de 1810, el personaje clave es Saavedra; a partir de entonces, Moreno. Saavedra era el jefe de un sistema militar que surgió de las emergencias que fueron las invasiones. Un ejército propio de criollos que juega un rol fundamental en mayo. Sin ellos, mayo hubiese sido imposible. Son las fuerzas que permitieron que no haya ningún atisbo de contrarrevolución. Jugaban un papel aparentemente neutral, pero terminaron apoyando el petitorio que pedía una junta, con lo que inclinaron la balanza. En la semana de mayo, la participación de Moreno fue secundaria, pero desde el 26 de mayo es sin duda la clave de la revolución, la figura que le da el corte más radical. Por ejemplo, es quien da la orden de fusilar a Liniers y ordena que se lea el “Contrato Social”, de Rosseau, en las iglesias.
BELGRANO Y CASTELLI
Pacho O’Donnell
Historiador
Están en el mismo nivel. Eran primos y los dos se habían formando en las ideas avanzadas de la época. Había en ellos —y en Monteagudo, Paso, Molde, los hermanos Rodríguez Peña— proyectos independentistas. Desde 1808 y 1809, promovieron la posibilidad de entronizar en el Río de la Plata a la infanta Carlota, la esposa del emperador portugués que estaba en Río, hermana de Fernando VII. La idea era impedir la revancha, diríamos, inevitable de Fernando VII, cuando España se liberara de Francia. El 25 de mayo los tiene como urdidores de la constitución de la Junta, un ejemplo de inteligencia político. Estaba Saavedra como presidente (no hay revolución sin armas), el poder eclesiástico, el de los ricos españoles, los criollos, entre ellos Belgrano y Castelli, Paso y también Moreno, abogado de empresas inglesas en el Río de la Plata, quien pasó el 25 jugando a las cartas con amigos. Fue Belgrano quien lo convenció y su nombramiento fue un mensaje de buena voluntad hacia Gran Bretaña. Esa construcción hizo que fuera la única revolución americana que no capotó.
CASTELLI
María Sáenz Quesada
Historiadora y escritora
Castelli es la figura descollante. Su intervención en el cabildo abierto del 22 con su contestación al alegato españolista del obispo es la respuesta con la cual se justificará la Revolución. Da pie al argumento de reafirmar la soberanía debido a la desaparición de la familia real española. Además, no es un improvisado ni está solo: es el vocero de un grupo político, el carlotino, que viene trabajando desde hace ya años con gente tan representativa como Belgrano, Hipólito Vieytes, Nicolás Rodríguez Peña, que están detrás de los hechos de la Revolución. Se justifica el título de la biografía que escribió Julio César Chaves: “Castelli, el adalid de Mayo”.
MORENO
Roberto Schmit
Historiador y profesor universitario
Si vemos al 25 de Mayo como una enorme puerta que abre el camino para la concreción final de la independencia, aunque no tiene un rol significativo ese día, es Moreno quien dio una mirada, un punto de vista que fue tornando cada vez más lejana la idea de conservar el orden preestablecido en el Río de la Plata. Es el que tiene más argumentos para actuar frente a las novedades que se van produciendo, fruto de la situación europea. Moreno es quien muestra la mayor capacidad de intentar llevar a la práctica ideas cada vez más lejanas del sistema monárquico español, introduciendo planteos con respecto a la necesidad de soberanía local, y luego una mirada también acerca del poder. Un poder centralista pero cercano al republicanismo.
PASO Y SAAVEDRA
María I. Rodríguez Aguilar
Historiadora. Directora del Museo Roca
El tema es desde qué lugar hacemos esa pregunta. Si uno mira en proyección, el hombre es Paso. Si nos remitimos al origen del federalismo y la relación entre Nación y provincias, Paso es el principal orador de esos días. El sostiene la tesis de la “hermana mayor”, la plantea en el cabildo abierto del 22 cuando dice que la ciudad de Buenos Aires va a asumir ese rol. Y éste es el mito originario de las prácticas de la política de la Argentina, el principal tema que acompaña al desarrollo de la Nación hasta 1880. Ahora, si interpretamos el 25 de mayo como un hecho cívico-militar, la figura es Saavedra. De todos modos tengo que decir que se trató de un coro polifónico de voces que expresaron las tensiones futuras en la construcción de la Nación.
UNA ACCION COLECTIVA
Noemí Goldman
Profesora e investigadora del Conicet
No hay un personaje clave. Son varios los que participaron. Castelli, Paso, Saavedra, los hermanos Rodríguez Peña, French, Beruti… Por supuesto, Moreno, que también estuvo presente en el cabildo abierto del 22 de mayo (si bien no hizo una intervención, las memorias de otros de los miembros registran su presencia y su preocupación por la resolución que iba a tener la votación de ese día). No hay un protagonista: las acciones fueron colectivas. Por un lado, los círculos de opinión, formados en torno a Castelli, Belgrano, Rodríguez Peña. Por otro lado, las milicias cuyo comandante Saavedra fue decisivo. Además, aunque había personalismos, los hombres actuaban corporativamente. Hasta se sentaron corporativamente.
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