DIPUTADOS APROBÓ EL PROYECTO PARA INTERVENIR SANTIAGO DEL ESTERO
Por mayoría, los diputados nacionales votaron a favor del proyecto de intervención federal a los tres poderes de la Provincia de Santiago del Estero, presentado por el Ejecutivo.
De esta manera, la Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de intervención de los tres poderes públicos de la provincia de Santiago del Estero por un plazo de 180 días, prorrogables por un período similar a instancias del Gobierno nacional.
El texto de intervención que aún debe ser tratado por Diputados en particular y luego por el Senado prevé la “inmediata caducidad de los mandatos del Poder Ejecutivo y del Legislativo” de esa provincia, mientras que se declara “en comisión” a los integrantes de la Justicia local.
Además, se establece que, una vez concluído el período fijado por ley, el interventor que designe el Gobierno deberá convocar a elecciones que normalicen la situación institucional del distrito.
En la votación 195 diputados se pronunciaron en favor de la intervención y 15 en contra, con tres abstenciones.
A lo largo de sus primeras seis horas de debate, los legisladores repasaron las denuncias de persecución política, espionaje, abuso policial y manipulación judicial que pesan sobre el régimen de Carlos Juárez y su esposa y gobernadora, Nina Aragonés, como también la situación de los campesinos que son expulsados de sus tierras por el avance de las plantaciones latifundistas de soja.
Al presentar la propuesta, el bloque justicialista, que el año pasado había resistido los intentos opositores a favor de la intervención, comenzó por justificar la oportunidad.
“Había que dar todo el tiempo necesario para permitir que dentro de Santiago del Estero se resolviera la situación”, argumentó el presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, Juan Manuel Urtubey (PJ-Salta).
El salteño afirmó que el motivo central de la medida es el “fuerte deterioro en el orden institucional” que sufre la provincia.
Las opiniones de la oposición tuvieron ejes coincidentes: respaldaron la medida pero criticaron la demora, pidieron mantener a los municipios fuera de la intervención y reclamaron que la prórroga fuera aprobada por el Congreso.
Así lo expresó, por ejemplo, el radical Mario Negri, quien además propuso que se mantenga en la provincia la delegación de la oficina de Derechos Humanos de la Nación.
Un llamado de atención expresado por el kirchnerista Miguel Bonasso llevó gravedad a la discusión, cuando pidió celeridad en la aprobación porque existían “peligros de conflictos armados en Santiago del Estero”, y recordó la acción de grupos parapoliciales contra los campesinos de la provincia.
Las críticas sobre la forma como el gobierno manejó la intervención, y el papel del oficialismo en el Congreso, alcanzó mayor dureza en las palabras del socialista Jorge Rivas cuando acusó al Justicialismo de “no importarle nada lo que ocurría en la provincia mientras era funcional a su interés político”.
“Qué diferencia a los Juárez de cualquier gobernador del noroeste”, se preguntó Rivas para aumentar el desafío al oficialismo.
Sobre la misma línea avanzó Luis Zamora, de Autodeterminación y Libertad, cuando puso en duda la independencia del poder judicial de Salta, San Luis y Santa Cruz, en un intento por cuestionar la particularidad de Santiago del Estero.
Entre los pocos rechazos a la intervención, precisamente, se destacó el puntano Adolfo Rodríguez Saa, quien tal vez por temor a que su provincia pueda ser en el futuro blanco de una decisión similar, calificó los fundamentos del proyecto como “absolutamente pobres” y aseguró que las cajas enviadas por el gobierno “no las conoce nadie”.
“Aunque se intervenga la provincia los Juárez van a volver a ganar”, desafió luego el diputado juarista Juan Pinto Bruchmann, en un discurso que sólo fue aplaudido por su coprovinciana Graciela Olmos, donde también afirmó que en Santiago del Estero existe “estabilidad social” y destacó las mejoras de las cuentas provinciales.
En el round aparte que protagonizaron los legisladores santiagueños, el justicialista José Figeroa denunció que la familia de su colega de bancada José María Cantos, también de Santiago del Estero, fue amenazada de muerte porque iba a votar a favor de la intervención. Figueroa incluso acusó a diputados juaristas de participar en el “intento de asesinato” en su contra.
El Senado lo hará ley
El Senado votará durante la madrugada la intervención federal a Santiago del Estero, luego de que la Cámara de Diputados finalice el debate iniciado esta tarde y dé media sanción al proyecto elevado por el Poder Ejecutivo.
La urgencia mostrada por oficialismo para sancionar la intervención en tiempo récord provocó controversias en el seno del bloque de senadores justicialista, porque algunos de sus integrantes reclamaron “más tiempo” y “más información” para votar la iniciativa.
Esto quedó en evidencia en la reunión del bloque peronista realizó esta tarde, en la que algunos senadores argumentaron que “hace una semana” el ministro del Interior Aníbal Fernández dijo “que no había necesidad de intervenir” la provincia, según contaron a Infosic fuentes partidarias.
Ante ello, el jefe del bloque oficialista, Miguel Angel Pichetto, ofreció la posibilidad de que el ministro Fernández se acercara a la Cámara alta para dar un detallado informe a los senadores peronistas sobre los motivos por los cuales el Gobierno decidió impulsar la intervención.
Pero el intento de Pichetto fracasó porque Fernández esgrimió problemas de “agenda” para acudir al Senado.
Dos de los que adelantaron su oposición a la intervención a Santiago del Estero son los puntanos Raúl Ochoa y Liliana Negre de Alonso, en sintonía con lo expresado por Adolfo Rodríguez Saá en la Cámara de Diputados.
Pero en el bloque del PJ calificaron de “previsible” la actitud de los puntanos, debido a la crisis política que vive San Luis y ante el temor de que el Gobierno utilice el mismo mecanismo que hoy impulsa en Santiago del Estero.
Este contenido no está abierto a comentarios

