DIPUTADOS CONVERTIRÁ HOY EN LEY LOS SUPERPODERES QUE PIDE EL GOBIERNO
La Cámara de Diputados parecía ayer una usina de inteligencia. Hubo múltiples reuniones en casi todos los bloques, en casi todos los despachos, para tratar de pulir la artillería que, tanto el oficialismo como la oposición desplegarán hoy en el recinto, cuando se voten los superpoderes.
Unos y otros no se cansaron de repasar versiones taquigráficas y archivos de los discursos parlamentarios que se dieron en los últimos 10 años. Buscaban los dichos de quienes, en otras ocasiones, votaron o rechazaron lo que hoy, con final ya cantado, se convertirá en ley.
Diputados aprobará la modificación del artículo 37 de la ley de Administración Financiera, que le permite al jefe de Gabinete reasignar montos y destinos de cualquier partida presupuestaria, en forma permanente y sin la venia del Congreso.
Entre los discursos más buscados por los opositores en la lista de oradores del pasado lejano o reciente, figuraron la senadora Cristina Fernández de Kirchner y el propio jefe de Gabinete, Alberto Fernández. La legisladora, porque en otros gobiernos rechazó las facultades para redistribuir partidas pero, hace 20 días cuando el Senado votó este proyecto, lo defendió con vehemencia. Y Fernández porque en el informe de gestión que realizó hace un mes en la Cámara alta señaló que “nunca utilizó reasignaciones presupuestarias por encima del 2,5% promedio del total de los recursos”.
En el caso de los diputados, el flanco elegido por la oposición serían los oficialistas Juan Manuel Urtubei, Carlos Snopek y el aliado K José Díaz Bancalari. Como la senadora, también habían rechazado los superpoderes durante otras gestiones.
La bancada del Frente por la Victoria preferirá, en cambio, recargar sus tintas sobre el radicalismo, recordándole que pidió superpoderes para el ex ministro de Economía Domingo Cavallo en el Gobierno de Fernando de la Rúa. Algunos diputados de centroderecha, incluso, le habrían acercado a los radicales argumentos para defender que aquellas facultades pedidas para Cavallo no tuvieron carácter de permanentes como sí las tendrán las que hoy se convertirán en ley.
A pesar de la artillería que, hasta ayer a última hora, terminaban de pulir los legisladores, la película hoy tiene final cantado.
Con sus aliados extrapartidarios, el oficialismo logrará imponer la sanción de una nueva ley que modificará la de Administración Financiera en un solo artículo, el 37. Es el que le deja las manos libres al jefe de Gabinete para que, en forma permanente, reasigne los montos y los destinos de cualquier partida presupuestaria sin la autorización del Congreso.
El bloque kirchnerista, que suma 117 propios, confía en que todos los diputados estarán sentados en sus bancas. Sin embargo, ayer había versiones que aseguraban que habrá algunos remolones a la hora de interrumpir el receso invernal. Para evitar inconvenientes, la estrategia del oficialismo será comenzar la sesión lo más tarde posible. Sería al filo de la hora del té.
A los votos de los legisladores K puros se sumarán otros 15 de los ex duhaldistas, ahora kirchneristas, más dos votos radicales y tres del Partido Nuevo, los juecistas que ayer confirmaron su apoyo a este proyecto.
Si las cuentas salen bien, el oficialismo lograría sumar casi 140 votos a favor. Y necesita para aprobar esta iniciativa mayoría simple, es decir sólo la mitad más uno de los votos del total de los legisladores que estén sentados en sus bancas al momento de la votación.
De la vereda de enfrente, votarán en contra los bloques del ARI, el Interbloque Propuesta Federal (que reúne a macritas, lopezmurphistas y a los representantes del Movimiento Popular Neuquino), la UCR, los socialistas y los ex duhaldistas del Justicialismo Nacional (lavagnistas y menemistas).
Desde 1993, cada año con la discusión de la ley de Presupuesto, el Congreso otorgó al jefe de Gabinete la facultad de reasignar partidas. Esta vez, la diferencia es que se los pide para siempre.
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