Diputados exigen respuestas por la falta de alertas hidrológicos
La Cámara de Diputados de la provincia le pidió a la Gobernación que informe cuáles son los sistemas de alerta hidrológico con que cuenta Santa Fe, especialmente los que pudieran atender los posibles desbordes del río Salado y los arroyos Ludueña y Saladillo.El pedido, presentado por el bloque del Partido del Progreso Social y aprobado en la sesión de ayer, lleva implícita una denuncia: la provincia no incluyó en sus obras de saneamiento de las cuencas de los arroyos este sistema, que permite saber con al menos 24 horas de antelación si habrá un desborde."Están preparando las licitaciones públicas y para reducir costos no incluyeron el alerta hidrológico", dijo a La Capital Oscar Urruty, luego de hacer un alto en plena sesión.Urruty acompañó con su firma el pedido, formulado por la diputada Miriam Benítez a raíz de la experiencia vivida el año pasado en Santa Fe con el desborde del río Salado. "Hoy no podemos desconocer que las llanuras son escenarios frágiles ante eventos hidrológicos extremos, y que distintos factores han acelerado el escurrimiento de los suelos, con un consecuente aumento de los caudales en ríos y arroyos. Ante esta realidad no podemos desconocer la necesidad de planificar y atender a las regiones más amenazadas por estos fenómenos", razonó Benítez en su pedido.La situación fue planteada por La Capital el lunes 3 de este mes, cuando un artículo advertía sobre la falta de estos sistemas en los dos arroyos que bañan la ciudad. En la oportunidad, el subdirector de Hidráulica del municipio, Hugo Orsolini, recordó que en el 2003 se hizo una presentación ante la Dirección Provincial de Obras Hidráulicas sobre cada uno de los planes para instalar sistemas de alerta en el Ludueña y el Saladillo, y se solicitó su implementación. El funcionario recordó que en 1997 la provincia había producido una serie de obras que incluían al sistema de alerta, pero que luego una renegociación lo dejó afuera de los trabajos.Los sistemas de alerta no previenen los desbordes, pero sí pueden ser cruciales para combatir sus consecuencias, por cuanto informan con suficiente anticipación cuál será la altura de las aguas. Esto permite planificar sistemas de rescate y evacuación convenientes.Según Orsolini, estos sistemas permitirían conocer con 24 horas de anticipación un desborde del Ludueña, y con 48 horas uno en el Saladillo. Y el costo de ambos no superaría 1,7 millón de pesos.
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