DIPUTADOS LE DIO UNA SEMANA MÁS DE VIDA A LA LEY DE LEMAS
La Cámara de Diputados prolongó una semana más la agonía de la ley de Lemas. Los legisladores del PJ aplicaron por enésima vez la mayoría automática y postergaron hasta la próxima sesión la posibilidad de repetir el 48 a 0 que terminó con el sistema electoral que “sirve para que gane el que pierde”, como lo definió el gobernador. Aunque ayer los amigos de Jorge Obeid y Carlos Reutemann tuvieron la grata compañía de sus aliados: los tres diputados del PPS y el jefe de la Ucedé, Carlos Castellani. Más ocho radicales que también aceptaron esperar hasta el jueves para considerar en ese plazo la votación del Senado: el 8 a 0 en contra, al que consideran violatorio de la Constitución de Santa Fe que exige “mayoría” de los miembros presentes de una Cámara para sancionar una ley: 10 senadores sobre 19. Los diputados socialistas y sus colegas del ARI y Encuentro Popular se quedaron con las ganas de aprobar anoche mismo -y sobre tablas‑ el proyecto del Poder Ejecutivo como se votó el 23 de setiembre. “Es un gesto que le debemos dar a la sociedad”, reclamó Raúl Lamberto, pero sin éxito.
La Cámara aprobó la moción de preferencia que planteó el jefe del bloque justicialista, Mario Lacava: tratar el jueves, con o sin dictamen de comisión, la reforma electoral que planteó Obeid al día siguiente de llegar a la Casa Gris. Si insiste con el proyecto original -y todo indica que sí, para eso no necesita 48 votos, 25 son suficientes‑, el Senado quedará frente a la gran encrucijada política: aplicar la ley del cajón o bien, insistir con la letra y música del senador Armando Traferri que mantiene la ley de Lemas para las elecciones municipales. Pero para eso ya no le alcanzará con los 8 votos de los amigos de Obeid, necesitará mayoría especial: 13 voluntades sobre 19. En esa hipótesis, a Diputados -como Cámara de origen‑ siempre le quedará el último retruque: podrá insistir -por tercera vez‑ con el 48 a 0 y chau ley de Lemas.
El ping pong legislativo, se cruzó ayer con otra del Senado. Los senadores de la UCR pidieron tratar sobre tablas el llamado a un plebiscito en la provincia para derogar la Ley de Lemas, pero el expediente no apareció. Lo mandaron a buscar a la comisión de Asuntos Constitucionales que preside el senador Joaquín Gramajo Benavides -ayer ausente‑ pero los papeles nunca llegaron al recinto. “Son doce cuadras, seis de ida y seis de vuelta, y hace una hora que estamos esperando. ¿Cómo es esto? Ni siquiera les alcanza cinco minutos por cuadra”, dijo el senador Felipe Michlig, con cierta ironía.
Mientras tanto, en la Cámara de Diputados, los ocho radicales -más sus colegas del PDP, Gabriel Real y Héctor Jullier‑ hicieron causa común con los senadores de la UCR que impugnaron la votación del jueves en el Senado, el 8 a 0 en contra, que estiró la sobrevida de la ley de Lemas, inspirado por Traferri y otros amigos de Obeid, como el senador de Reconquista, Héctor Ocampo.
“Lo del Senado es un zafarrancho”, dijo el ex presidente de la UCR, Santiago Mascheroni, al ingresar -en el recinto‑ el pedido a Barreras para que rechace sin más la votación del Senado. “Constituiría un precedente de absoluta gravedad institucional y jurídica analizar un trámite no agotado y considerar habilitada a esta Cámara de Diputados para su tratamiento, toda vez que la presunta sanción producida por el Senado puede constituir un acto jurídico inexistente y carente de toda virtualidad jurídico‑institucional”, agregó.
Ya en el debate, se plantearon dos posiciones: el PJ propuso una moción de preferencia para tratar el jueves el planteo de la UCR y el proyecto que deroga la ley de Lemas -y se supone insistir con el 48 a 0‑, con o sin despacho de comisión. Pero el bloque socialista insistió en derogar la ley de Lemas sobre tablas. “Tenemos que hacerlo ya, esta noche misma”, reclamó Lamberto, que llevó la voz cantante.
La Cámara se internó entonces en un agotador debate del reglamento para resolver cuál de las dos mociones se votaba primero: la preferencia que solicitó el PJ o el sobre tablas del PS. Los amigos de Obeid y Reutemann aplicaron la mayoría automática y a otra cosa, aunque ayer acompañados por los diputados del PPS, la Ucedé y los ocho radicales. Del otro lado quedaron los del arco opositor, pero más reducido: ocho socialistas, tres del ARI y uno de Encuentro Popular.
El jefe del bloque del PDP fue uno de los más agudos a la hora de defenestrar el 8 a 0 del Senado. Y apuntó contra “aquellos legisladores que quieren justificar lo injustificable desde el punto de vista político y jurídico. Estamos ante un precedente nefasto”, dijo Gabriel Real.
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