DISCREPAN ECONOMÍA Y EL CENTRAL SOBRE CÓMO FRENAR LA INFLACIÓN
Con las negociaciones para renovar los acuerdos de precios ya en marcha, en el Palacio de Hacienda buscan también hacer pie en las herramientas de política económica para controlar la inflación. Desde esta óptica, en los pasillos del Palacio de Hacienda dicen que llegó el momento de convalidar una suba de las tasas de interés que contribuya a sacar pesos de circulación para evitar que el exceso de circulante aliente mayores aumentos de precios.
“No es una herramienta que nos guste, pero en este momento una leve suba de las tasas de interés ayudaría a controlar la inflación”, le dijo a Clarín una alta fuente del Ministerio de Economía.
El funcionario puso como ejemplo las dificultades que tuvo el Banco Central con la colocación de las Lebac de la semana pasada. “Con las tasas actuales hay sobreoferta y muy poca demanda. Hay una saturación del mercado. Si queremos lograr que suban las colocaciones, habrá que ofrecer rendimientos un poco más atractivos.”
Sin embargo, la idea de subir las tasas es rechazada por el Banco Central (ver Redrado…).
En Economía admiten que la suba de tasas es una jugada peligrosa. “Sí, hay un riesgo de que el aumento de la tasa cause una caída de la actividad. Y también de que termine siendo un imán para los capitales golondrina, los mismos que queremos limitar con los encajes que inmovilizan el 30% de los fondos que ingre san desde el exterior”, explicó la fuente. Pero contraatacó con que “todos los signos macroeconómicos indican que la recuperación de la actividad continúa firme. Un toque a la tasa no va a detener este proceso”, señaló.
En la interna con el Banco Central, Economía tiene otra cuenta pendiente. Al equipo de Lavagna le molestó que el Central fijara su propia pauta de inflación, muy por debajo de la banda que definió Economía.
Mientras el Central se jugó a que el costo de vida del 2005 cerraría por debajo del 9%, el Palacio de Hacienda apostó a una banda del 8 al 11%. “Acumulamos una inflación del 6,1% en el primer semestre. Y ahora todos salen a remarcar que Economía no va a cumplir con la pauta del Central. Con esa meta de inflación, el Central nos metió una presión extra y totalmente innecesaria.”
Los funcionarios de Lavagna insisten en que el Central “no debería fijar sus propias metas de inflación; ellos tienen que aceptar las nuestras. Así funciona en los principales países del mundo”, dicen. “Nosotros estamos convencidos de que vamos a cumplir con nuestra pauta. Pero aunque lo logremos, va a quedar en la historia que no cumplimos con lo que el Central dijo”, se lamentó la fuente.
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