“DISCUTO EL CELIBATO PERO LO CUMPLO”, DIJO EL CURA CORDOBÉS QUE CUENTA EXPERIENCIAS SEXUALES
Guillermo Mariani aclaró que se enamoró de una mujer, a tres años de ordenarse, cuyos padres la enviaron a Buenos Aires al enterarse. Además, tuvo relaciones con un joven y con una pareja, relató
“Es un abuso de información” hablar de las experiencias homosexuales y heterosexuales, dijo el sacerdote en Radio 10. “Discuto el celibato pero lo cumplo”, advirtió. “Yo cuento, sí, un encuentro con un chico homosexual y es lo único de hombres que hay”, confió el cura que se ordenó hace 53 años.
Relató: “A los 3 años de ser cura me enamoro y planeo dejar el sacerdocio, y no me voy por esto que viví con mucha culpa, porque se interrumpió por otros factores. Alguien descubrió lo que vivíamos y la familia de la chica se enteró y la llevaron a Buenos Aires”.
“Me quedé, respetando de vuelta la ley a la que sometía, porque mi sentimiento de culpa se liberó. Por muchas cosas que creímos pensé que Dios lo quiso así. Seguí cumpliendo con el celibato”, expresó. “En el 61, visitando Roma, la conducta de la Iglesia, en negocios y finanzas, me escandalizó, y decidí irme de vuelta. Cuando volvía en el barco, decidido a comunicarle a mi gente que dejaba el sacerdocio, en el barco hubo un encuentro con una mujer catalana y mi compañero de camarote. Pero los dos estábamos inhibidos. Al llegar a la Argentina, me encontré con circunstancias que obligaron a retardar mi decisión”, contó.
Una encendida polémica generó en la sociedad cordobesa la publicación del libro de un sacerdote que revela bajo el título de “Sin tapujos” sus propias experiencias sexuales.
El libro reseña la autobiografía de Guillermo Mariani, cura párroco de La Cripta, ubicada en el residencial barrio Villa Belgrano, en el sector noroeste de la capital cordobesa.
Mariani, que es reconocido aquí por su posición tercermundista, tiene una amplia popularidad en la feligresía local por su visión sobre temas sociales, muchas veces no coincidentes con la postura eclesiástica.
El polémico religioso adelantó en declaraciones públicas que “en 30 o 50 años el celibato dejará de ser una obligación”.
En un mensaje televisivo, el cura sostuvo hoy que se trata de una parte pequeña de sus “53 años como sacerdote de la Iglesia Católica”.
En el libro, contó, repasa los hechos más importantes de su vida, entre ellos los relacionados con su sexualidad.
En declaraciones que ya comenzaron a ser polémicas con adhesiones y rechazos por parte de la población que se expresa en las radios locales, Mariani expresó: “Muy poca gente cree que los curas seamos castos”.
“Me ha molestado mucho lo que he ido descubriendo de la conducta de los ministros de la Iglesia Católica, oculta bajo mantos de silencio”, señaló.
“Particularmente, he sentido un gran alivio de contar estas cosas, como un encuentro conmigo mismo. La gente adulta fuera y dentro de la Iglesia tiene que saber estas cosas”, opinó.
En relación con las reacciones del Arzobispado de Córdoba, desde donde se adelantó que se difundirá un pronunciamiento tras evaluar el texto, el sacerdote les restó dramatismo: “No sé cuáles serán las reacciones, aunque las autoridades de Córdoba tienen bastante sentido común”.
“Creo que lo sabrán interpretar como lo que es, una expresión de sinceridad. Además, los datos que yo manejo son ínfimos al lado de la información que ellos tienen sobre este tema”, agregó.
“Este ‘mandar en cana’ mío es una hormiguita frente al elefante que significa todo el descubrimiento de cosas que se han hecho en los últimos tiempos vividas por sacerdotes”, dijo, en alusión a los casos de abusos de menores presuntamente cometidos por religiosos.
Mariani finalizó con una frase que reavivó la discusión: “Creo que en 30 ó 50 años más, el celibato dejará de ser una obligación”.
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