DISPOSICIÓN INTERNACIONAL PROHÍBE CRUCE DE BOTEROS DE ALTO VERDE AL PUERTO
Un grupo de boteros de Alto Verde realizó ayer una protesta ante la decisión del Ente Portuario de interrumpir uno de los tres cruces en canoa por el riacho Santa Fe, viaje que realizan desde hace tiempo trasladando pasajeros desde ese distrito hacia el casco céntrico de la ciudad.
Franklin Codromaz, a cargo de la gerencia general del Ente, explicó que la medida obedece a una disposición internacional.
“A partir de los atentados del 11 de setiembre de 2001 la Organización Marítima Internacional, a través del convenio Solas, establece una serie de medidas de cumplimiento obligatorio en los puertos que son de lucha contra el terrorismo. Se aplican en nuestro país y se denomina código de protección de buques e instalaciones portuarias”.
La Nación Argentina designó a la Prefectura Naval como el organismo de contralor del cumplimiento de esta norma, que debe ser respetada por los puertos que tienen tráfico internacional.
“En la práctica esto significa que en las áreas donde operan los buques deben extremarse las medidas de precaución y efectuarse una serie de medidas físicas que restrinjan la circulación de personas ajenas al operatorio”, apuntó. Como ejemplo para lograr el control estricto de las cargas y de las personas que acceden hacia y desde un buque citó “más iluminación, alambrados perimetrales y cámaras de seguridad”.
En función de esto, “no podemos dejar que operen los boteros, incluso también se restringe el paso de vehículos, tanto por agua como por tierra”, aseguró.
Consecuencias
A causa de esta disposición quedaron sin trabajo 12 boteros que vivían de esa actividad, a lo que hay que sumar los perjuicios que ocasiona a la gran cantidad de vecinos de Alto Verde que utiliza con frecuencia este medio de transporte.
Por sus beneficios, el viaje en bote fue elegido desde hace tiempo por los habitantes de Alto Verde como una alternativa al colectivo, ya que les resulta más económica (sólo pagan 50 centavos) y más rápida (demora alrededor de 10 minutos).
“No nos dieron un aviso previo y no pudimos comunicar a la gente que ese día volvía de su trabajo que se quedó sin transporte. Nos hemos quedado sin trabajo y no nos dan ninguna solución”, se quejó Osvaldo Giménez.
El cruce interrumpido es el que salía desde detrás de la escuela Simón de Iriondo y desembarcaba en el puerto, a la altura de calle Mendoza. “Era el más utilizado porque como llegaba justo al centro de la ciudad resultaba más cómodo”, agregó Roberto López.
Todavía quedan habilitadas otras dos rutas de traslado: una que sale desde la Manzana 1 y llega al puerto a la altura de calle La Rioja, y la otra que desembarca detrás del Parque del Sur.
Codromaz aseguró que “las autoridades portuarias están dispuestas al diálogo con quienes resulten afectados en forma directa e indirecta. Pero debe entenderse que ésta es una medida de carácter internacional”.
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