Disputa entre De Vido y Kicillof por la conducción de Enarsa
Enarsa, la compañía estatal de energía que maneja una catarata de subsidios a la energía -el año pasado alcanzaron los 19.209 millones de pesos-, seguirá en una situación de irregularidad institucional. Es el resultado de la disputa que mantienen los funcionarios que responden al ministro de Planificación, Julio De Vido, y al viceministro de Economía, Axel Kicillof.
Ayer fue un día de emociones cruzadas para Juan José Carbajales, un abogado que responde a La Cámpora y desde principios de 2012 es la cuña que puso Kicillof en Enarsa, una de las viejas trincheras de De Vido. Estaba previsto que hoy por la mañana el directorio de la compañía decidiera quién será el nuevo presidente, luego de la salida de Exequiel Espinoza, un hombre de De Vido, que presentó la renuncia el 9 de mayo, enfrentado con Carbajales.
Por la ley de sociedades, la compañía debería elegir hoy a su nuevo jefe. Todos en la empresa pensaban que Carbajales ya era el elegido, pero Walter Fagyas, uno de los colaboradores de De Vido, dio como explicación un argumento imprevisto para postergar la decisión: como el ministro estaba de viaje en Rusia, no se podía elegir al presidente.
Carbajales es subgerente de Enarsa y director de la empresa, al igual que Tamara Pérez Balda, Fernando Salim y José Ramón Granero, todos allegados a De Vido. Fuentes cercanas a las discusiones sostuvieron que, hasta ayer, no tenían definido si aprobarían una designación de Carbajales. Para evitar ese tropiezo, se especulaba con que De Vido volviera a colocar un hombre suyo en la presidencia. Incluso se mencionó que él mismo podría tomar el control.
Desde su llegada a Enarsa, en enero del año pasado, Carbajales no perdió un solo segundo en su tarea de sumar enemigos. Ordenó la remodelación de su oficina, reasignó o quitó de sus tareas a personal con varios años de trabajo en la empresa y puso en marcha un plan de limpieza del personal que despertó molestia en algunos de los históricos.
La semana pasada, el departamento de Recursos Humanos de la empresa le envió un correo electrónico a toda su plantilla donde informaba cambios. La segunda parte de la misiva indicaba, sin más, que habían "dejado de pertenecer a Enarsa las siguientes personas". Entre los borrados figuran Alejandra Tagle, una ingeniera a cargo de la gerencia general de Enarsa Servicios conocida entre los empleados como una de las pocas que se atrevieron a mantener discusiones técnicas mano a mano con el abogado; Gabriel Mazola, el gerente de Nuevos Negocios; Fernando Giovachini, gerente de Legales; Eduardo Patrón Costa (coordinador de ese departamento); Alejandro Malpartida, jefe de Coordinación de Calidad, Ambiente y Seguridad, y Jorge Casanova (Sistemas). Fueron los principales nombres de una nómina mayor de empleados que abandonaron la empresa desde la llegada de Carbajales. El camporista, además, dispuso la promoción de otros ejecutivos y favoreció el ingreso de personal.
El recambio no es lo único que molesta a los viejos ejecutivos. Sus detractores sostienen que Carbajales odia los procesos propios de una compañía que maneja la billetera de Enarsa. Una prueba de ese frenesí tuvo lugar en la mañana del 8 de enero en el edificio de YPF, cuando un grupo de funcionarios avanzó en la apertura de ofertas para importar LNG con una velocidad que rompió con la institucionalidad con que se había llevado a cabo la operatoria, a tal punto que algunos ejecutivos de Enarsa dudaron de ponerle su firma a la operación.
Paro en la industria del gas
Los trabajadores de la industria del gas natural anunciaron ayer que iniciarán a partir de hoy un paro por tiempo indeterminado, tras el fracaso de las negociaciones salariales. La Federación del Petróleo, Gas y Biocombustibles advirtió en un comunicado que la medida de fuerza será "total" y afectará la actividad de las empresas YPF Gas, Cañuelas Gas, Amarilla Gas, Totalgaz, Shell Gas, New City Gas, Italgas, New Gas y Petrobras División Gas. "Seguramente el faltante de este producto vital afectará al consumo de manera inmediata, poniendo en riesgo el normal abastecimiento de gas", dijo el secretario general de la Federación del Petróleo, Alberto Roberti.
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