DIVIDIDOS HIZO VIBRAR TODO PINAMAR
Cayó suficiente agua como para espantar al más valiente. Pero será que los turistas de este verano tienen la piel curtida a las tormentas. Hubo relámpagos y todo, pero nadie se movió de frente al escenario.
El agua no hizo más que avivar a la multitud. Los chicos revoleaban las remeras hechas sopa y ellas, subidas a los hombros de algún hombre fuerte, se dejaban empapar por la música.
El show empezó cuando Ricardo Mollo, líder de Divididos, salió al escenario con un “vamos Pinamar, es sólo un poco de agüita”, que hizo enardecer a los que habían llegado temprano para asegurarse la primera fila.
A continuación sonaron los duros acordes del bajo en “Salir a asustar”, a cargo de Diego Arrendo, y el estruendo de la batería por Catriel Ciaravella. No hizo falta más para que la gente cantara y saltara al ritmo de La Aplanadora del Rock. En el fondo del Hípico había grupos un tanto más familiares, que habían llegado bien equipados, por si las moscas. Ellos siguieron “Cabeza de Maceta” y “Paraguay”, debajo de sombrillas playeras. “Y… no sabíamos cómo iba a estar el tiempo, y los chicos no se lo querían perder”, apuntó Juan Alberto Burgos, padre de Corina y Ramiro, de 14 y 13 años.
Mientras tanto, a pocos kilómetros de aquí, también miles de jóvenes disfrutaban del festival Gesell Rock, en el predio del ex autocine. Al cierre de esta edición se presentaba Vicentico y se esperaban las actuaciones de Ataque 77 y de Charly García.
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