DNU: LA UCR DA LOS VOTOS, PERO CRITICA EL PROYECTO DE CRISTINA
Los senadores de la UCR confirmaron ayer que avalan “en general” el proyecto para controlar los decretos de necesidad y urgencia (DNU) impulsado por Cristina Kirchner, aunque marcaron un par de objeciones. El dictamen empezó a ser firmado ayer en las bancas apenas terminó la sesión del Senado, y estará listo para tratarse el 28 de junio. Después pasará a Diputados para convertirse en ley.
Los opositores tienen dos cuestionamientos y por eso firmaron “en disidencia parcial”: una, que la iniciativa dice que un DNU tiene que tener el rechazo “de las dos Cámaras” para ser invalidado. En la UCR sostienen que, al ser un instrumento legislativo, si solo una de las cámaras lo rechaza debería provocar su nulidad.
La otra objeción es que, si bien el dictamen “obliga” a los plenarios de senadores y diputados a abocarse al tema si la comisión bicameral no lo hace en diez días, no le impone tiempos para hacerlo. Es decir, que el Congreso podría mantener el silencio eterno si las mayorías bloquean el tratamiento.
En ambos casos, las objeciones opositoras no impedirían que el proyecto se apruebe. “Que el árbol no nos deje ver el bosque”, dijo un senador radical, para quien “el solo hecho de que se vote una ley sobre los DNU es un gran avance institucional”.
Ayer, el radical independiente Rodolfo Terragno envió un comunicado desde Caracas, donde viajó para dar conferencias sobre comercio e integración, en el que celebró que al fin se trate el tema en el Congreso.
Pero advirtió sobre la “autotrampa” de Cristina Kirchner, “que invirtió el criterio fijado por ella misma cuando era diputada opositora”. En el año 2000, la hoy primera dama había redactado otro proyecto, por el cual si en 20 días el Congreso no se expedía, el DNU perdía toda vigencia.
Ahora no le fija plazos al Parlamento, de modo que los decretos seguirían vigentes mientras los legisladores no se reúnan.
Otro que expresó su oposición ayer fue el socialista Rubén Giustiniani, quien dijo que “la sanción ficta, prohibida por la Constitución, aparece en el proyecto de modo encubierto”. Es porque no se le fijan plazos al Congreso, que con su silencio podría validar todos los DNU. También recordó que el kirchnerismo avaló la “sanción ficta” cuando dispuso que si el parlamento no trata la renegociación de contratos con las privatizadas aprueba esa negociación.
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