DOBLE CRÍMEN: APRESAN A LA HERMANA DEL TESTIGO CLAVE ASESINADO
La hermana de un testigo clave del doble crimen de La Dársena -asesinado el lunes en la puerta de su casa-, fue apresada por orden de un juez, acusada de haber incurrido en falso testimonio para encubrir el hecho.
Se trata de María Regina del Valle Szelske, cuya detención fue decidida por el juez Abelardo Basbús, a cargo de la investigación del crimen de su hermano, quien era considerado un testigo clave del caso (Archivo 13/04/2005).
Germán Szelske era dueño del bar que frecuentaba Leyla Bshier Nazar, una de las víctimas del doble crimen. Según la investigación, el lunes a la noche abrió la puerta de su casa y se encontró con dos hombres. Forcejeó con ellos y le terminaron pegando un tiro mortal en el abdomen.
Para el magistrado, la hermana de Szelske habría participado en la ocultación de pruebas y la alteración de la escena del crimen, que recién pudo ser abierta 24 horas más tarde para realizar las primeras pericias. Los dos presuntos autores del asesinato fueron apresados poco después del hecho por la Policía.
Szelske era considerado un testigo clave y por eso el juez Mario Medina, a cargo del doble crimen de La Dársena, había accedido a un pedido de la fiscal para que se realizara un careo entre él y un grupo de alternadoras del Viejo Bar, pero aún no tenía fecha el careo. Ya había declarado en la causa en diciembre de 2003.
El juez trataba de establecer si Leyla había estado en el bar la noche del 16 de enero de 2003. Allí habría sido acompañada, según testimonios, por dos personas y cuando abandonó el local, desapareció. A los 20 días fueron encontrados sus restos (sólo el 40%) en un descampado de la localidad de La Dársena, a 12 kilómetros de Santiago. A pocos metros estaba el cuerpo de Patricia Villalba.
El asesinato del dueño del bar desató nuevamente las sospechas sobre la existencia de un grupo dedicado a silenciar a quienes están en condiciones de aportar datos para la investigación del doble crimen.
Es que además de Szelske, otros dos personas murieron en extrañas cirscunstancias. Rubén Lodi, mozo del bar, falleció poco después de estallar el caso al caer del techo del local cuando intentaba conectarse clandestinamente a la televisión por cable. Mientras que Carlos Rufino, habitué del Viejo Bar, fue hallado muerto en extrañas circunstancias en la bañera de su casa.
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