DOCE PERSONAS MURIERON CALCINADAS AL CHOCAR UNA COMBI CONTRA UN TREN
A sólo 24 horas de que un micro proveniente de Brasil causara la muerte de dos mujeres y de un niño al incendiarse mientras se encontraba estacionado en la terminal de ómnibus de Santa Fe, una tragedia mayor ocurrió ayer en la localidad bonaerense de Iriarte, en el límite con la provincia de Santa Fe.
Al menos doce personas murieron cuando la combi en la que viajaban se incendió tras chocar con un tren en Iriarte, partido de General Pinto, cuando se dirigían a hacer compras desde Mendoza hacia la Capital Federal, indicaron fuentes policiales y judiciales.
El accidente y el fuego dejaron irreconocibles a las víctimas, al punto que hasta ayer por la tarde habían sido contabilizados diez cráneos, pero se sospechaba que entre los restos se podían encontrar dos muertos más, según contaron fuentes judiciales.
La policía procura elucidar si fue la imprudencia del chofer o un banco de niebla la causa del accidente ocurrido en un cruce a nivel sobre la ruta 7, donde no hay barreras ni señales luminosas de advertencia, sino sólo
carteles indicatorios, cuestionaron los voceros.
El accidente sucedió ayer a las 5.08 cuando una Renault Trafic, chapa DKQ-328, chocó contra un tren que unía las ciudades de Bahía Blanca y Rosario con un cargamento de cereales. Fue en el kilómetro 364 de la ruta nacional 7.
La camioneta explotó tras impactar contra la locomotora número 6625 y, por el fuego, se convirtió en una hoguera sin salida para todos sus ocupantes.
“No hubo sobrevivientes, todos los pasajeros y el conductor murieron en el acto”, comentó un vocero del destacamento policial de Iriarte.
El fiscal a cargo de la causa, Alberto Arostegui, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6 del Departamento Judicial Junín, aseguró a la agencia Télam que en el lugar se encontró con “una mole de personas calcinadas”.
“Hay diez cráneos identificados, pero no descarto que las víctimas puedan ascender a doce”, dijo Arostegui.
“Pese a que algunos familiares ya se acercaron, las víctimas son irreconocibles, no hay ropas, no hay documentos y la única manera para confirmar sus identidades será a través de sus piezas dentales”, explicó el fiscal.
Desde Mendoza, fuentes policiales confirmaron que la combi había partido desde esa provincia con algunos comerciantes de nacionalidad boliviana que iban a adquirir ropas a la Capital Federal.
La camioneta Trafic está registrada en el departamento mendocino de Luján de Cuyo, ubicado a veinte kilómetros al sur de la capital provincial, a nombre de una mujer de apellido Meneses y de nacionalidad boliviana.
Un camionero que fue testigo del accidente le dijo a la policía que “había mucha niebla” y que, al presenciar el desastre, intentó apagar el fuego con su extinguidor, pero el vehículo estalló y ya nada pudo hacer para rescatar a las víctimas.
En tanto, fuentes judiciales indicaron que la combi sólo tenía los asientos del conductor y del acompañante, y que el resto de los pasajeros al parecer viajaba en la parte trasera, sentados sobre un colchón, que podría haber servido como propicio combustible para las llamaradas.
Los bomberos trabajaron varias horas en el lugar con la intención de contabilizar las víctimas, ya que en principio no se podía determinar cuántas eran porque los cuerpos estaban todos calcinados.
Los restos fueron derivados a la morgue judicial del Hospital de Agudos Abraham Piñeyro de Junín, donde se realizarán análisis para poder identificarlos y luego entregarlos a sus familiares.
El caso fue caratulado como homicidio culposo y su investigación quedó en manos del fiscal Arostegui, y del personal de la comisaría de General Pinto.
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