Dólar futuro: Los bancos y el BCRA buscan una salida
Sturzenegger discutió ayer con los privados por su propuesta para limitar los costos del contrato.
El negocio de los futuros de dólar, que la gestión de Alejandro Vanoli usó en los últimos meses para contener de forma ficticia las expectativas de devaluación, se transformó en una bomba para la nueva administración del Banco Central (BCRA), y amenaza con abrirle un frente de conflicto con el sistema financiero, el mismo con el que Economía negocia para hacerse de dólares en los próximos días para poder levantar el cepo cambiario. De hecho, tras rechazar el proyecto que el BCRA les presentó inicialmente, en las entidades buscan una solución consensuada al problema.
El nuevo presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, se reunió anteanoche con los representantes del Mercado Abierto Electrónico (MAE), en el que operan mayoritariamente los bancos, y los del Rofex, el mercado de futuros de Rosario, para comunicarles la propuesta que estaban evaluando para desentrañar el negocio de futuros, que ante una inminente devaluación podría costarle al BCRA hasta $ 70.000 millones.
La idea del Central era trazar una línea en el tiempo. Y a partir de determinada fecha, revisar cada contrato por considerar que tienen un vicio de origen. Con Vanoli, el BCRA ofrecía pagar, por ejemplo, en enero, $ 10 por dólar, cuando en el exterior, ese mismo contrato se operaba a más de 15 pesos. Si no hubiera cambios, la diferencia entre el precio del contrato y el valor del dólar oficial al momento del vencimiento debería pagarla el Central.
En función de una tablita, el BCRA propone pedir en cada caso que quienes compraron futuros de dólar reconozcan la diferencia (por ejemplo, en enero, los $ 5 entre los 10 que prometió el BCRA y los 15 que se pautaban en un mercado sin intervenciones, como el de Wall Street) y asuman la pérdida. Pero en los bancos, según confiaron a LA NACION al menos cuatro fuentes, la medida no sólo no fue bien recibida sino que además hizo que se tensara la relación entre las entidades y la nueva administración, que en rigor aún no fue formalizada.
“Sturzenegger dijo que venía como agente, no como organismo de control. Dijo que todos especulamos con los futuros de dólar y que teníamos una ganancia absurda, y que no iba a reconocer esa diferencia cambiaria, que había que asumir la pérdida”, confió a LA NACION un banquero. “Son miles de millones de dólares que deberíamos asumir, y además corremos el riesgo de que todos los clientes a los que les vendimos futuros nos hagan juicio”, continuó. En la misma línea, otra fuente que estuvo presente en la reunión opinó: “Es un desastre. Apenas asumen y van a hacer un default”.
Los bancos no sólo compraron futuros para tenencia propia, sino que también se los vendieron a grandes clientes que buscaban alguna cobertura ante una devaluación: cerealeras, automotrices, farmacéuticas, entre otras empresas. Pero sobre todo hubo muchos inversores individuales e institucionales que los compraron por especulación. El mayor problema, no obstante, sería el del Rofex, el mercado de futuros de Rosario, que tiene una mayor cantidad de contratos operados, y muchos de ellos entre pequeños inversores.
Ayer, hubo reuniones para tratar el tema tanto en el MAE, como en ABA, la cámara que nuclea a la banca extranjera. Adeba, de la banca privada nacional, se reunirá el lunes. Y hacia la tarde, en tanto, quince bancos estuvieron reunidos con más autoridades del BCRA hasta pasadas las 17. En ese encuentro, se habría acordado cambiar la fecha de corte a partir de la cual el Central revisaría los contratos: desde el 25 de octubre hasta el 10 de diciembre serían considerados contratos “viciados”.
“Hay voluntad de todas las partes de honrar los contratos”, explicó el ejecutivo de un banco internacional. “La propuesta que hay ahora no va a ser definitiva. El Central estaba proponiendo ajustar los contratos acorde a los precios de mercado. No es lo mismo que no honrarlos. Lo difícil de la propuesta que planteó es la implementación. Hay millones de clientes y los bancos son intermediarios”, dijo. Para el fin de semana muchos creen que podría haber una nueva propuesta consensuada.
“Todas las partes tienen razón. El Central dice: esto era una demencia, y los inversores saben que lo era. Hay que buscar una salida lógica”, opinó otro banquero. “En algún punto el Central lo que está planteando es un ajuste para algunos, pero en beneficio de la mayoría. Porque emitir todos esos pesos en la economía provocaría un caos inflacionario”, dijo un hombre con años en el mercado.
Una denuncia que complica
Ayer, el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, afirmó que analizarán “la cuestión a fondo para resolverlo de la manera más legal posible. Pero no hay decisión todavía”. Por iniciativa del mismo Prat-Gay, dos legisladores de Cambiemos presentaron hace ya algunas semanas una denuncia penal en contra de Vanoli y su directorio por operar futuros a precios por debajo del valor de mercado. Es esta denuncia la que además le impediría legalmente al BCRA pagar los contratos de futuros tal cual fueron contraídos por Vanoli.
Economía venía negociando una línea de créditos de US$ 8000 millones con varios bancos internacionales para fortalecer las reservas y abrir el cepo, con lo cual no sería el mejor momento para enfrentarse con el sistema financiero. “Si el Central no paga los futuros y defaultea, todos los bancos extranjeros le van a bajar sus límites de crédito por orden de sus casas matrices. Con lo cual, ya no van a poder comprarle Lebac, y no sé cómo puede afectar a los bancos que estaban dispuestos a prestarles los US$ 8000 millones para fortalecer las reservas”, explicó el responsable legal de un banco de primera línea.
Fuente: La Nación
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