DOLOR EN EL SEPELIO DE UNA VÍCTIMA INOCENTE
Familiares, amigos y vecinos de Delia Saucedo -víctima inocente de un tiroteo entre pandillas- despidieron sus restos en el Cementerio Municipal, esta mañana.
La mujer, una vecina del barrio Centenario que era madre de tres hijos, cayó herida de muerte cuando, al escuchar el estampido de las armas, apartó a su esposo de la línea de fuego.
Con ese gesto valiente y generoso Delia Saucedo se despedía de este mundo. Tenía 48 años y procuraba el bienestar de sus hijos que, afectados por las inundaciones del Chaco, habían regresado recientemente a Santa Fe.
Andrea Ricardo, prima de Delia, dijo a El Litoral que “ella, junto a su esposo Néstor y uno de los chicos visitaba la casa de al lado”, una pequeña vivienda, vecina a la suya propia, que pensaba alquilar para los chicos.
Los esposos estaban adentro de ese inmueble, de pie, junto a una ventana, mientras uno de los muchachos recorría las dependencias imaginando en cuál de ellas instalaría su dormitorio; entonces se desató el tiroteo.
Delia, advertida de la proximidad de uno de los tiradores y del peligro que corría su compañero, lo apartó de la ventana, pero en ese mismo momento un proyectil le traspasó el pecho.
“Me pegaron” -recordó Néstor Spessot-, fueron las últimas palabras de su mujer antes de referir, con voz entrecortada por la emoción cómo, con la ayuda de otras personas, la cargó en la camioneta para llevarla al hospital, y también, cómo, en el camino, comprendió que los médicos ya nada podrían hacer por ella.
La policía respondió a este primer caso de homicidio que se registra en nuestro medio en lo que va del año con la captura de dos sujetos jóvenes, uno de ellos, menor de edad.
Las fuentes consultadas sostienen que los individuos presuntamente involucrados en el crimen forman en un clan delictivo conocido en el Centenario y otros barrios de la ciudad como “la banda de los Mocasines”.
Pero, a pesar de eso, Andrea Ricardo dijo a El Litoral que el dolor de la familia es muy grande y que, a su entender, esas capturas “no alcanzan” para satisfacer su demanda de justicia.
“Queremos que este caso tenga el trato que merece. La muerte de Delia -que era una mujer y una madre ejemplar- para mí no tiene explicación, porque es gratuita, y tan injusta…
“Después, también queremos saber qué pasó. Queremos saber quiénes y por qué la mataron. Y queremos que todo Santa Fe lo sepa, sin ocultamientos, porque desde un primer momento nos parece que alguien quiere esconder algo. ¿Quiénes son los asesinos? ¿Alguien los protege?.
“Éste no es un crimen más -agregó-; sin embargo, me parece que lo tratan de esa manera, como si fuera uno de esos casos en que los delincuentes se matan entre ellos. Algo así le puede pasar a cualquiera en esta ciudad. La muerte de una persona inocente en medio de un tiroteo entre bandas es algo tan grave que, me parece, debería tener otro tratamiento”.
Por su parte, Néstor dijo que “todos deben saber en el barrio quiénes son los que andaban a los tiros y no dudo que la policía también lo sabe, así que espero que apresen a los verdaderos culpables y no a cualquier otro, porque me parece que ayer agarraron a uno por otro, “equivocadamente”.
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