DONACIONES DE AUSTRALIA: EL INFORME FINAL
En el programa Asuntos Públicos se develó este miércoles el documento final del Anmat, el cual hace referencia a las donaciones australianas a la ciudad de Santa Fe, luego de la inundación del río Salado. Del mismo se desprende que más del 30% de los equipos traídos desde Australia no pueden ser utilizados para el uso humano y que el 43% demoraron más de medio año en ser autorizados por falta de documentación.
Mientras el gobernador Obeid aguarda un informe del Ministerio de Salud para determinar las responsabilidades de este caso que tomó estado público a raíz de una investigación periodística, este nuevo documento del Anmat echa por tierra los dichos de la ex ministra Perouch, quien había asegurado a la prensa que el 100% de los equipos iban a ser autorizados para su uso.
El Anmat es el organismo que autoriza el ingreso y la utilización de los equipamientos médicos que ingresan al país, como así también de todo el material afín, entre otras cosas.
La historia de las donaciones
En abril de este año, una denuncia periodística del programa que conduce Guillermo Tepper por Canal 9, dio a conocer que toneladas de donaciones llegadas desde Australia se encontraban alojadas en el galpón de un particular, amigo personal del funcionario de salud, Dr. Manuel Calvo.
El Dr. Calvo, ex médico personal de Reutemann y que en la actualidad ocupa el cargo de Director Provincial de Rehabilitación, fue quien siendo director del hospital Vera Candioti recibió la noticia de que algunos nosocomios de Australia habían decidido realizar donaciones para Santa Fe.
Esa situación originó que el médico decidiera enviar dos personas a Australia para constatar los equipos y acelerar la llegada a nuestra ciudad. De esta forma, al enviar a supuestos “expertos en la materia” los equipos serían velozmente autorizados por el Anmat, y así cumplir con el fin último, el de ser utilizados en los distintos Hospitales de la ciudad afectada por el fenómeno hídrico.
Amén de la grave irregularidad que significa el hecho de que los contenedores se hayan alojado en un galpón de un amigo del Dr. Calvo, las donaciones arribaron a Santa Fe a fines del mes de noviembre del año pasado y rápidamente comenzaron los inconvenientes.
Equipos obsoletos y una heladera
Si bien se descontaba que los equipos iban a tener una inmediata autorización por parte del Anmat y así ser destinados a los hospitales locales, la historia fue muy diferente. El 15 de abril www.elconsultorweb.com hizo público un primer informe del Anmat en donde se dejaba en claro que a esa fecha –a 5 meses del arribo del material de Australia- sólo un 50% del equipamiento había sido utilizado para su destino específico.
En el mismo documento ya se detallaba que existían “11 equipos a los que, atento al resultado de la verificación realizada por los inspectores de este Organismo, se los consideró como no aptos en forma definitiva dado que, por su antigüedad, no era posible garantizar que cumplieran las normas actuales de seguridad”.
En tanto media centena quedaba bajo una cláusula temporaria, que impedía su uso hasta que se pueda determinar su condición.
Promediando el año, la ex Ministra de Salud, Claudia Perouch aseguró que “el actual estado de ese trámite, indica que absolutamente el ciento por ciento de las cosas fueron reconocidas, aceptadas y habilitadas por el ANMAT”. Sus dichos iban a ser desterrados con un nuevo informe del organismo de control, que se diera a conocer una semana más tarde en el programa Asuntos Públicos.
En este nuevo documento del Anmat, se aseguraba que a esa fecha –22 de julio- ya eran 27 los equipos médicos de mediana y alta complejidad que no eran aptos para el uso humano, 11 de ellos por obsoletos. Muchos de ellos no sirvieron ni siquiera para repuestos y fueron donados como piezas de museo para una facultad entrerriana.
En este informe se explicaba también que un equipo ni siquiera pudo ser controlado, ya que se trataba de una vieja heladera.
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