DONACIONES OTRAS VEZ EN EL OJO DE LA TORMENTA
Una investigación periodística dada a conocer durante la emisión del programa televisivo Asuntos Públicos (Canal 9) constató que decenas de toneladas de equipos médicos donados desde Australia tras las inundaciones se encuentran guardadas en un galpón privado de la ciudad de Santa Fe.
El hallazgo de los aparatos se concretó en un depósito ubicado en la calle Antonia Godoy al 6900, cuyo propietario luego de algunos merodeos terminó reconociendo la existencia del material.
“Hablen con el Dr. Calvo, él va a poder explicarles mejor”, disparó el hombre ante la consulta de los periodistas que llegaron al lugar.
El Dr. Manuel Calvo era el hombre indicado. Ex médico personal de Reutemann, fue quien siendo director del hospital Vera Candioti recibió la noticia de que algunos nosocomios de Australia habían decidido realizar donaciones para Santa Fe. Después, iba a convertirse en el protagonista principal de lo que a esta altura puede convertirse en un nuevo escándalo.
La historia comenzó a escribirse cuando Eduardo Villa, un arquitecto santafesino que reside en Sidney, consternado por lo ocurrido a fines de abril de año pasado, resolvió confeccionar una página en Internet con la consigna de “Ayudemos a Santa Fe”.
A partir de ese momento, Villa comenzó a recibir innumerable cantidad de donaciones por parte de distintos particulares y organizaciones dispuestas a socorrer a una ciudad ubicada a miles de kilómetros de aquel lejano continente.
Entre otras buenas noticias, Eduardo recibió la comunicación de que un sanatorio de ese país, tras el recambio, había decidido donar todos sus equipos médicos, los que inclusive se encontraban a la venta.
Se realizaron distintos contactos a través de la Cancillería y finalmente el caso llegó a manos del Dr. Manuel Calvo, debido a que, en principio, las donaciones eran para el hospital Vera Candioti.
Esa situación originó que el médico decidiera enviar dos personas a Australia para constatar los equipos y acelerar la llegada a nuestra ciudad.
Las donaciones arribaron a Santa Fe a fines del mes de noviembre del año pasado y rápidamente comenzaron los problemas y las irregularidades.
En primer lugar, los containers fueron depositados en un galpón privado, sin que existiera contrato de alquiler alguno y eludiendo los controles oficiales. Dada la complejidad y el precio de los aparatos que llegaron desde Australia, lo correcto hubiese sido que estuvieran alojados en un organismo gubernamental. No fue así.
En un reportaje transmitido en Asuntos Públicos, el Dr. Manuel Calvo reconoció que “preferí por seguridad guardar las 40 toneladas en el galpón de un allegado. Yo asumo toda la responsabilidad”, mientras que también confesó que “no hubo contrato alguno de alquiler ni custodia”.
También, el médico admitió que ni siquiera buscó “galpones del gobierno”, es decir, prefirió y eligió alojar las donaciones en una propiedad de una persona que le hacía “la gauchada”.
El titular del galpón, quien en primer lugar negó que en su galpón se encontraran guardados los aparatos, finalmente reconoció el hecho y puso un insólito ejemplo para justificar lo ocurrido: “Es como si un amigo suyo al que se le inundó la casa le pide que le guarde el auto en la cochera”.
Pero las contradicciones siguieron a la orden del día. Manuel Calvo dijo también en la entrevista que “parte del material todavía se encuentra en el galpón de Antonia Godoy al 6900”, mientras que el dueño disparó que “acá no hay más nada, se llevaron todo”.
Sin embargo, las imágenes televisivas demuestran claramente que el propietario del depósito mintió. Todavía hoy hay equipos médicos en ese lugar, mientras que otros tantos fueron trasladados al Vera Candioti.
No existen demasiadas explicaciones de cómo ocurrió esta situación sin que las máximas autoridades del ministerio de Salud de la gestión de Reutemann estuvieran al tanto. El Dr. Daniel Tardivo, quien durante el último mandato del Lole ocupaba su actual cargo, subsecretario de Salud de la provincia, aseguró que “este tema fue manejado directamente por el Dr. Manuel Calvo”.
Según pudo saberse, la buena relación entre Calvo y el ex mandatario, a quien el primero trató cuando el ex piloto tuvo un problema en una de sus rodillas, posibilitó que el médico directamente manejara las gestiones vía gobernación.
Tal es así que los enviados a Australia llevaron en su viaje obsequios del gobernador, mientras que las donaciones fueron manejadas exclusivamente por el Dr. Manuel Calvo.
El propio Fernando Bondesío, por entonces ministro de Salud, aseguró también que “la verdad es que yo no sabía que las donaciones están en un galpón de un amigo del Dr. Calvo. De ser así, estamos frente a un hecho sumamente grave”.
Por otra parte, Manuel Calvo, quien en la actualidad ocupa el cargo de Director Provincial de Rehabilitación, confesó también que muchas de las donaciones aún no pueden utilizarse porque todavía no fueron aprobadas por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).
El organismo nacional entiende que algunos de los aparatos no reúnen los requisitos exigidos e inclusive parte de los equipamientos alojados en Antonia Godoy al 6900 podrían volver a Sidney.
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