DONAN TIERRAS A LOS MAPUCHES
El grupo Benetton comunicó que donará 7500 hectáreas de tierras productivas al gobierno de la provincia de Chubut, que deberá destinarlas a un proyecto sustentable en favor de las comunidades aborígenes que le reclaman la propiedad de varios terrenos en la provincia.
Estas comunidades ya habían rechazado otros ofrecimientos de la empresa, ya que aducen que estas tierras que la familia Benetton quiere darles ya les pertenecen.
La empresa italiana -según informó- pretende “propiciar el diálogo” en el contexto de un litigio ya histórico en el que intervienen el pueblo mapuche, el gobierno de esa provincia y la mencionada firma.
El empresario Luciano Benetton dijo en el comunicado: “Hemos optado por la política de lo posible, realizando un aporte concreto que aúna cantidad y calidad. Probablemente seamos los primeros en hacerlo, pero más que ocupar ese primer lugar lo que nos interesa es que esta iniciativa sea también tomada por otros actores para contribuir a la solución de un problema secular”.
El campo de 7500 hectáreas que se puso a disposición de Chubut, con la condición de que sean destinadas al desarrollo del pueblo mapuche, está a 50 kilómetros de la localidad de Gualjaina y a 150 km de Esquel.
TERRENOS PRODUCTIVOS
En el comunicado, la firma Benetton asegura que el donado es un terreno productivo, “apto tanto para la ganadería como para la agricultura”.
La empresa agrega que el campo “dispone de una fuente de agua primaria, que discurre a lo largo de 12 kilómetros, siguiendo el cauce del río Chubut”. Además, ese lugar está cerca de la ruta provincial N° 12, de la Escuela N° 86 y de un parque eólico.
Con esta donación, Benetton pretende poner fin a un conflicto que ya lleva varios años. En agosto de 2002, la familia mapuche Curiñanco se apropió de un predio de 350 hectáreas llamado Santa Rosa, perteneciente a la compañía Tierras Sud Argentino SA, que había sido adquirido en 1991, junto con otras tierras, por la sociedad financiera de la familia Benetton, para explotar ganado ovino. La familia mapuche fue expulsada por la Justicia, después de permanecer 38 días en esas tierras. En mayo del año último, la Justicia ratificó su decisión.
Hace un año, Atilio Curiñanco, uno de los miembros de la familia indígena, viajó a Roma. Allí, representado por Mauro Millán, participó de una reunión con Luciano Benetton, y el embajador argentino en Roma, Víctor Tachetti.
El empresario le ofreció a Curiñanco poner a disposición de su comunidad 2500 hectáreas. Pero el ofrecimiento fue rechazado. La comunidad mapuche quería esas 2500 ha incluyeran las 350 del predio Santa Rosa, que los nativos consideran propias. No hubo acuerdo, por entonces.
Ahora, la familia Benetton triplicó la oferta de tierras.
Este contenido no está abierto a comentarios

