DONAR ES UNA FIESTA
El maratón Por la Vida que organiza Donar cumplió ayer exitosamente su decimoquinta edición: “Una locura y… íqué hermoso!” exclamó el Dr. Pedro Zukas, el impulsor de todo esto.
La expresión de Zukas es válida, porque la carrera de 7 kilómetros, 200 metros se consolidó como un clásico en la ciudad y los que participan saben que son parte del mensaje de concientización sobre la importancia de la donación de órganos.
Un mensaje que cobra vida y sentimiento cuando los protagonistas de quienes atravesaron o atraviesan esta situación, cuentan su historia.
El maratón de Donar es para los corredores una cita ineludible, para la cual no se pone ninguna excusa: se corre porque se siente. Y esa entrega es tan absoluta, que aunque no se persiga un objetivo de rendimiento, ayer la prueba fue una de las más rápidas (si no la más veloz) de todas las ediciones; también tuvo una importante cobertura de medios de prensa, lo que representa un hecho significativo.
Muy rápida
El maratón de Donar cumplió su habitual recorrido con punto de partida y llegada en la Legislatura santafesina.
Allí se congregaron a horario todos los participantes, que concretaron sus inscripciones y a las 10 en punto se produjo la largada. Las dos primeras cuadras partieron todos, los de la prueba larga y los caminantes; fueron aplaudiendo, con globos y acompañamiento musical.
En 9 de Julio comenzó la carrera por las calles céntricas, donde el lote de punta enseguida marcó un ritmo que indicaba una prueba de calidad.
El atleta Darío Hosch, de Unión, no aflojó en ningún momento, quizás porque detrás venía Cristian López, un fondista que está cumpliendo una excelente temporada de pruebas de calle.
En las chicas la prueba también fue competitiva, porque en los primeros puestos se combinó la entrega de Soledad Morlio y la experiencia de Gabriela Perezlindo.
La definición fue clara, Darío Hosch mantuvo un ritmo inquebrantable y ganó la prueba en 22 minutos, su mejor marca en las ocho ediciones que lleva ganando. Detrás llegó Cristian López del mismo club en 23 minutos, 11 segundos, también mejor tiempo para él. Lo del fondista ha sido excepcional, ya que hace sólo una semana salió segundo en el maratón de 42 km y aunque reconoció “que el cansancio le dura”, no quiso estar ausente.
El resto de los corredores siguió llegando, hasta el último: Chacarita García que cerró la carrera. El acompañamiento de la Policía de Tránsito y la ambulancia fue bueno y brindó seguridad a los competidores. Sin embargo hubiera sido conveniente un puesto más de agua, ya que el primero estaba en el Club Atlético Unión. Pero no le cabe la responsabilidad sólo a los organizadores: es hora que luego de 15 ediciones, la gente salga a la calle a formar parte de esta carrera que ya es una tradición en la ciudad.
La carrera más difícil
Luego de la competencia, participantes, organizadores y espectadores compartieron el momento más conmovedor e importante de la prueba: cuando los trasplantados, familias donantes, hacen su relato que ayer tuvo una frase coincidente: “Nadie está exento de que en cualquier momento pueda necesitar un trasplante”.
A la hora de los testimonios la familia donante tuvo comprensiblemente su momento de quiebre, de lágrimas. Ayer dos madres que perdieron a sus hijos víctimas de un balazo en la cabeza, decidieron, en un momento de esa desesperante situación, donar sus órganos, que dieron vida a varias personas. Su dolor no pasa, ni pasará, pero otros les estarán eternamente agradecidos.
Así lo contó, del otro lado Magdalena, una mujer que vivió durante 12 años esperando un riñón y que finalmente lo consiguió, y tras el trasplante ella dijo: “No paso un día sin agradecer a Dios el poder disfrutar de mi tiempo, no tener que posponer todo por hacerme diálisis”. Los testimonios se sucedieron y dan cuenta de que aunque se avanzó en la concientización, todavía se está lejos de cubrir las demandas. Si no la tía de una nena, que está internada en el Garrahan, no se hubiera acercado ayer a correr la carrera y a pedir un ratito el micrófono para solicitar un órgano para su sobrina que lo necesita.
Desde los 15 años en que Donar hace la carrera, Velocidad y Resistencia siempre colaboró, y el gran largador y ordenador de las posiciones fue Oscar “Pachi” Cerf. Ha llevado esta labor durante años con humor y predisposición. Sin embargo ayer fue su carrera más difícil, porque este año él también fue papá donante, tras la muerte de su joven hijo, que falleció en un accidente. Cerf no pudo contar su historia, porque las lágrimas se lo impidieron.
Clasificación general
Varones: 1º) Darío Hosch; 2º) Cristián López; 3º) Martín Borge; 4º) Julián Regali, 5º) Luciano Blanche; 6º) Ariel Altamirano; 7º) Gabriel Oliva; 8º) Germán Leguizamón; 9º) Ariel Eberhardt; 10º) Sebastián Oliva.
Mujeres: 1º) Soledad Morlio; 2º) Gabriela Perezlindo; 3º) Lorena González; 4º) Carina Catalán; 5º) Gladys Erbes; 6º) Lucía Virgilio; 7º) Luciana Maidana; 8º) Patricia Ballesta; 9º) Adriana Arnold; 10º) Guadalupe Perisoni.
Fabiana García
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