DOS BRUTALES ASALTOS EN LAS ÚLTIMAS HORAS
El preocupante suceso ocurrió ayer, minutos después del mediodía, y tuvo lugar en el barrio María Selva, más precisamente en el domicilio de calle Marcial Candioti 6587, esquina con Hernandarias.
En dicho inmueble se afinca Carlos Mario Devargo, de 58 años, junto a su esposa Blanca Gloria. El hombre es reconocido por muchos como un esforzado trabajador. Sobre sus espaldas carga una pequeña empresa familiar que comenzó pintando casas y derivó en la compra-venta de algunas propiedades.
Pero ayer cerca de las 14 el infierno golpeó a su puerta. Aparecieron dos hombres, de buen aspecto, de entre 25 a 30 años, los que dijeron que venían a pedir trabajo.
Estaban en esa conversación cuando de repente ambos empujaron a Devargo con gran violencia hacia el interior de la casa. Ya era tarde, no había tiempo para sacarlos.
Acto seguido los delincuentes comenzaron a golpear al empresario ante la mirada aterrada de su esposa. Mientras, el otro sujeto, se hizo cargo de la mujer a la que redujo y llevó hacia otra dependencia de la vivienda.
Sin dar la mínima muestra de piedad los rufianes hicieron objeto al comerciante de una golpiza bestial. Le pegaron con gran violencia en su cabeza, lo derrumbaron al suelo y siguieron pegándole patadas.
En todo momento pedían dinero, toda vez que revisaban otros sectores de la casa.
La pesadilla se prolongó durante varios minutos que se hicieron eternos. Esta mañana la esposa de Devargo aún continuaba conmocionada por lo sucedido, mientras esperaba noticias provenientes del hospital.
La mujer indicó que los delincuentes además de pedir plata, hablaban y se pedían el código o la clave.
Se llevaron algo de dinero, una impresora, dos teléfonos celulares, un reloj y las pulseras que la mujer llevaba puestas.
Pero antes de dar por terminado su “trabajo”, ambos delincuentes hicieron gala del estado de impunidad reinante. Una vez consumado el atraco ambos ladrones salieron a la calle y saquearon el vehículo particular de Devargo _un Hyundai_ el que estaba estacionado en la puerta en la casa.
Del rodado sacaron el equipo de música, varios CD, y algunos DVD, entre otras cosas, para finalmente darse a la fuga.
Devargo por estas horas se encuentra internado en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital Cullen. Allí ingresó con un traumatismo de cráneo grave, con desplazamiento de masa encefálica, siendo su condición delicada y su pronóstico de carácter reservado.
Investiga este hecho agentes de la seccional 5ta., que intervienen por cuestiones de jurisdicción.
El segundo caso, tuvo lugar la noche del jueves, dos ladrones irrumpieron en su domicilio. Lo mataron a golpes, porque no reveló dónde guardaba el dinero de la venta de un tractor.
La comunidad toda de Ceres se encuentra bajo una profunda conmoción tras el bestial asesinato de un productor agropecuario, ultimado a golpes por delincuentes que irrumpieron en su domicilio.
Todo comenzó la noche del jueves, más precisamente en el domicilio de calle Independencia 415 de la ciudad de Ceres, en el departamento San Cristóbal. En dicho lugar vivía Omar Luis Pérez, de 67 años, junto a su mujer, Esperanza Martínez, de 62.
Al igual que lo sucedido en la casa del empresario Devargo -en la ciudad de Santa Fe-, dos hombres fueron los que llamaron a la puerta y preguntaron si había posibilidad de algún trabajo.
Aprovechando un momento de la conversación, uno de los sujetos se internó en un pasillo lateral de la casa y así se introdujo por los fondos al interior del inmueble. Mientras, el otro sujeto tomó una soga con la que maniató a la mujer y la encerró en el baño de la vivienda.
Cuando el hombre quiso reaccionar, su intento se frustró muy rápido. Una ráfaga de golpes lo hicieron caer al piso. Aturdido y casi sin conocimiento le siguieron pegando con una furia descomunal.
En todo momento, los rufianes pedían el dinero del tractor. Luego se supo que el señor Pérez hace poco había vendido un tractor de su propiedad, en una suma cercana a los 20 mil pesos. Esa era la herramienta de trabajo del infortunado para realizar sus trabajos rurales.
Aparte de torturar al hombre, los cacos revolvieron toda la casa con la misma violencia. “Dejaron todo patas para arriba. No hubo un solo cajón ni estante que quedara sano”’, dijo hoy una fuente calificada.
Cuando quisieron volver a interrogar al dueño de casa ya era muy tarde. El hombre había dejado de existir, producto de la golpiza recibida. Ya entonces decidieron llevar el cuerpo sin vida al baño y darse a la fuga llevándose algunos pesos y joyas.
Poco después, la señora pudo librarse de sus ataduras y así llegar hasta la casa de una vecina desde donde partió el llamado a la policía.
Puesto el hecho en conocimiento de los uniformados, se dispuso un operativo policial en la ruta nacional 34, juntamente con la intervención de agentes de la guardia rural Los Pumas.
Así en ruta nacional 34 y 39, jurisdicción del distrito Arrufó, fue interceptada una motocicleta Yamaha de 125 cc. del tipo Cross, en la que se desplazaban dos sujetos. Se procedió a la detención de los individuos.
Se trata de un tal Hugo, de 35 años, y Gustavo, de 26, ambos oriundos de la ciudad de Rafaela. Además se llevó a cabo el secuestro de la motocicleta.
En poder de los sujetos, se encontraron mil pesos y 200 dólares, varias tarjetas de crédito, tres relojes pulsera y algunas joyas, como así también un celular. Todos esos elementos fueron reconocidos por la mujer, como de su propiedad.
Continuando con las investigaciones, los efectivos policiales -con los recaudos legales- allanaron un domicilio de una persona oriunda de Ceres, donde se habrían alojado estos sujetos antes de cometer el crimen. Ese individuo está sindicado como el que los “aguantó”.
Supuestamente, esos malvivientes tenían informes de que Pérez había vendido un tractor de su propiedad en una importante suma de dinero, motivo por el cual le pegaron hasta quitarle la vida.
Por último, la policía detuvo a un cuarto sujeto, señalado como el supuesto entregador, según informó el departamento de prensa de la Policía provincial.
Este contenido no está abierto a comentarios

