DOS DIPUTADOS OFICIALISTAS MOTORIZAN UNA AMPLIA REFORMA TRIBUTARIA
La presentación de un proyecto de reforma fiscal para la provincia motorizada por dos diputados justicialistas, Ricardo Peirone y Darío Scataglini, generó sorpresas en el Poder Ejecutivo e inclusive entre los pares de la bancada oficialista. “La iniciativa apunta a dinamizar la política tributaria, a blanquear sectores que hoy no tributan pese a su amplia participación en las actividades de la provincia y aliviar a otros ligados fundamentalmente a artículos con fuerte incidencia en el consumo”, explicó Scataglini a El Litoral.
“La política del gobierno es no producir retoques impositivos, salvo en materia de promoción industrial pero en sintonía con Entre Ríos y Córdoba y en el marco de la Región Centro”, dijo un funcionario de peso en el Poder Ejecutivo que pidió reserva del nombre. En la Casa Gris admiten sorpresa por la iniciativa pero no quieren romper lanzas con sus propios legisladores. “No nos pueden negar la facultad de presentar proyectos”, señaló Scataglini quien explicó que la iniciativa es fruto del trabajo de un equipo que respalda a la llamada Liga de Intendentes, uno de los grupos que integra la bancada oficialista. Enseguida recuerda que el sector apoyó y lo seguirá haciendo con las políticas del Poder Ejecutivo y dicen estar dispuestos a discutir la iniciativa con el bloque, con los restantes sectores políticos y con el propio Poder Ejecutivo.
Peirone preside la Comisión de Presupuesto y Hacienda que también integra el coautor de la iniciativa y recién después del receso se iniciaría la discusión parlamentaria. La misma comisión tiene a estudios otra serie de reformas tributarias propiciadas por legisladores de la oposición.
Scataglini asegura que la aplicación de la reforma integral tendrá efecto neutro en la recaudación y permitirá dinamizar a muchos sectores y hará que otros tributen en la provincia.
LOS RETOQUES
El proyecto de modificación del Código Fiscal incluye el incremento de alícuotas para algunos sectores, rebajas para otros y el reordenamiento de ciertos rubros que hoy no tienen una determinación tributaria y que incluso muchos se discuten en Tribunales.
Gran parte de la iniciativa se centra en los retoques a Ingresos Brutos y parte de la obligación de regularización de las deudas fiscales como requisito previo para que el interesado pueda ser encuadrado en el nuevo régimen fiscal.
Algunos de los cambios propiciados es para las empresas dedicadas a los concursos telefónicos a las cuales les pone como base imponible la totalidad de los ingresos provenientes de los participantes de líneas telefónicas radicadas en Santa Fe; las entidades emisoras de tarjetas de crédito para que su base imponible sea constituida por la totalidad de los ingresos provenientes de su actuación dentro del sistema de tarjetas.
Para los fideicomisos, se exceptúa del pago de Ingresos Brutos a aquellos fondos que se encuadren dentro de regímenes especiales. En cambio para operaciones de locación financiera o de leasing, les limita la base imponible sólo al importe total de los cánones y el valor residual.
Para la venta de vehículos, el proyecto propone la reducción -dentro de un grupo de modificaciones fiscales para el sector- del pago de Ingresos Brutos a su margen de ganancia y no sobre la totalidad del rodado como deben tributar en la actualidad.
Para el pan, y en sintonía con el acuerdo firmado por el gobierno nacional, se propone eliminar Ingresos Brutos para la industrialización del producto de hasta ocho piezas por kilo aún con venta directa al público.
Habría una alícuota diferencial para los prestadores de servicios médicos asistenciales con obras sociales, mutuales, cooperativas y sindicatos, legalmente constituidas sin fines de lucro.
En el caso de agricultura, ganadería, explotación de minas de carbón, producción de petróleo crudo y gas natural, comercio al por menor de medicamento incluidos los suministrados en sanatorios, comercio al consumidor de agroquímicos y semillas, pesca, caza y repoblación de animales, extracción de minerales no metálicos no clasificados por parte y explotación de canteras, les estipula el cobro del 1% en Ingresos Brutos.
El proyecto prevé una tributación del 4,1% de Ingresos Brutos a una lista de comercio de bienes o actividades consideradas suntuosas. En tanto, la alícuota se elevaría hasta el 6% en el caso de comercio de cigarrillos, agencias de turismo, cajas de seguridad, remate de antigüedades, guarderías de lanchas, telefonía celular y medicina prepaga, entre otros rubros.
VEHÍCULOS
Para la venta de vehículos, el proyecto propone la reducción -dentro de un grupo de modificaciones fiscales para el sector- del pago de Ingresos Brutos a su margen de ganancia y no sobre la totalidad del rodado como deben tributar en la actualidad.
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