DOS EMPRESAS NEGARON VIAJAR GRATIS A UN DISCAPACITADO
El decreto N° 38 del Poder Ejecutivo Nacional de enero de este año establece que el certificado de discapacidad -previsto por la ley N° 22.431 y su modificatoria, la N° 25.504- es el documento válido para acceder al derecho de gratuidad para viajar en los distintos tipos de transporte colectivo terrestre, de corta, media y larga distancia, según lo establece la ley N° 25.635.
Sin embargo, esta legislación no estaría siendo respetada por algunas empresas que operan en nuestra ciudad. La semana pasada, el Dr. Jorge Allevi -discapacitado visual-, junto a su esposa, Adriana Ceballos de Allevi, intentaron hacer uso del beneficio de viajar gratis a Buenos Aires.
Se presentaron 48 horas antes, en la ventanilla de las empresas Flecha Bus y luego Basa, munidos de la correspondiente documentación. Pero el Dr. Allevi no consiguió que se le diera un pasaje gratis, en el día y horario que necesitaba realizar el viaje.
“Lo que nos indigna es el mal trato, la falta de respeto hacia las personas -sean discapacitadas o no-. Fuimos objeto de engaños. Es un trato incorrecto, cuando existe una ley nacional que establece este derecho a los discapacitados”, dijo el esposo.
“Hoy nos tocó a nosotros, en un viaje que queríamos realizar, pero si se hubiese tratado de una urgencia de una persona discapacitada y ésta se encuentra con estas trabas, es terrible. Ni pensar si esa persona no tiene dinero para pagar el pasaje”.
Dos intentos fallidos
El Dr. Allevi relató los hechos: “El viernes a la tarde fuimos a Flecha Bus a pedir un pasaje para el lunes a la madrugada, es decir, con las 48 horas de anticipación. Nos dijeron que tenían que mandar la solicitud el fin de semana y que el domingo, tal vez, estaría aprobada. Esto no está bien, porque la solicitud debe venir aprobada”.
“Después -continuó- me plantearon que tenían que considerar si había lugares vacantes o no, lo que tampoco corresponde, porque la ley no establece que deba haber un número limitado de vacantes. Finalmente, me planteó que para el lunes a la madrugada, a la hora que yo quería viajar, no había pasajes. Sin embargo, después viajé el lunes en el mismo horario, pagando mi pasaje”.
Al no conseguir el pasaje gratuito en esa empresa, el matrimonio Allevi intentó recurrir a Basa. “Nos atendió un practicante, que nos explicó que la empresa había establecido dos lugares destinados a los discapacitados y que, en el colectivo que nosotros queríamos viajar no había asientos disponibles. Nos recibió los papeles y nos dijo que se iba a ocupar, que llamemos el domingo, por la tarde. Cuando nos comunicamos, nos dijeron que no había asientos vacantes para discapacitados”.
Por último, el Dr. Allevi manifestó: “La Secretaría de Derechos Humanos o la misma Comisión Provincial de Discapacidad deberían empezar a intervenir ante estos hechos, para que se cumpla la legislación vigente. Estamos a merced de la aprobación de una empresa… si ésta tiene o no lugar”.
Y agregó: “Creo que debería ser un trámite más flexible y simple, sin tener que estar discutiendo con un empleado. No creo que seamos tantos los discapacitados que viajemos, como para que sea tan restringido este asunto”.
Sólo el 7,1%
Los resultados preliminares de la Encuesta Nacional de Discapacidad (Endi), realizada por el Indec entre noviembre de 2002 y abril de 2003, revelan que el 7,1% de la población tiene alguna discapacidad.
En números absolutos, son 2.176.123 las personas que presentan discapacidades motoras (39,5%, con predominio de afectación de los miembros inferiores), visuales (22%), auditivas (18%) y mentales (15,1%). Otro dato significativo es que el 11,7% de las personas con alguna discapacidad tiene menos de 15 años, el 48,5% tiene entre 15 y 64 años, y el 39,8% restante (866.258) tiene 65 años o más.
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