DOS MIL ARGENTINOS, COMO EN LA BOCA
No es exagerado. Por momentos, los alrededores del majestuoso Camp Nou fueron un calco de un domingo cualquiera en La Boca. Mucho color azul y amarillo. Cantidad de gente consumiendo merchandising de Boca y Argentina. También se vieron camisetas estampadas con la imagen de Diego Maradona. Y hubo algo supremo para los argentinos residentes en Cataluña: en el playón lindero al estadio, pegado al parque temático del Barsa, montaron un bar llamado, claro, La Bombonera.
Ahí mismo, desde tres horas antes de la fiesta, se congregaron parte de los 2 mil hinchas argentinos que presenciaron la fiesta. Los más ruidosos. Y por un rato se sintieron como en casa. Con un menú bien tradicional: auténticos choripanes y empanadas de carne a 3 y 2 euros, respectivamente. Y también por 2 euros se podían regar esas delicias con una refrescante cerveza quilmeña. Otra particularidad: el bar, una especie de sucursal de Las Cuartetas, el restaurante argentino por excelencia en pleno centro de Barcelona, estuvo atendido por la hermana y el tío del Chino Tapia. Todo se vivió en un clima de camaradería total. Si hasta una rubia con la camiseta de River y con curvas interesantes se unió a la caravana xeneize…
Un cuarto de hora antes del inicio, todo se pintó de azul y rojo, los colores del Barcelona. Unas 90 mil almas le dieron color y sonido a un marco infernal. Pero así y todo, ese grupito de unos 300 hinchas que se ubicó en la cabecera sur, al estilo de La Doce, no paró de gritar ni un minuto.
Se apagaron las luces, y al mejor estilo NBA, presentaron a la nueva plantilla del Barcelona. Los catalanes dejaron en claro su ránking de preferencias. Así lo hicieron saber las ovaciones que se llevaron Puyol, Saviola, Luis Enrique y Ronaldinho, en ese orden. Entre el público se comentaba la decisión del Barcelona de aceptar un sponsor en su camiseta, un hecho que no tiene antecedentes en su centenaria historia. Una oferta, por 15 millones de dólares, la hizo Nike. La otra la acercó el laboratorio Pfizer, que produce el Viagra. Un detalle más para una fiesta que los 2.000 argentinos disfrutaron con el cuerpo en el Camp Nou y con el corazón en la Boca…
Este contenido no está abierto a comentarios

