DOS SANTAFESINOS REPRESENTARÁN AL PAÍS EN UN CONGRESO INTERNACIONAL
El encuentro se plantea como una instancia de socialización de conocimientos y experiencias, pero también como un ambiente destinado a promover el desarrollo de las tecnologías de la información. Representantes de Cuba, Brasil, España, Colombia, México y Perú estarán presentes en el Congreso para exponer sus trabajos sobre la influencia del software libre en la educación a distancia, la informática en la formación de los profesionales y en la educación superior, el control de calidad en los proyectos de software libre y tecnologías lingüísticas en la web semántica, entre otros temas.
Los licenciados Mauro Pettinari y Gustavo González Capdevila son rosarinos y serán los únicos representantes argentinos en este congreso internacional.
Software para traducción
Gustavo González Capdevila es docente investigador de la Facultad Católica de Química e Ingeniería Fray Rogelio Bacon y miembro de la cátedra de Filosofía del Lenguaje. Fue convocado para exponer su publicación titulada “Catalán Castellano: ejercicios de traducción automática basados en el modelo de Syntactic Structures” y para presentar los prototipos de su software, el cual permite ingresar oraciones en catalán y obtener su equivalente en español.
A partir de la teoría lingüística de Noam Chomsky, González Capdevila comenzó a desarrollar la aplicación informática en 1998 y tres años después presentó el primer prototipo que sólo era capaz de traducir oraciones simples. Hoy el programa ya es capaz de reconocer y trasladar del catalán al castellano unidades sintácticas más complejas, detectando circunstanciales, objetos directos e indirectos y oraciones tácitas.
Según las estimaciones de González Capdevila, el software estará listo en 2007 y en un par de meses ya se podrán descargar de www.gonzalezcapdevila.com.ar las versiones beta (de prueba) del traductor.
Sin dudas, el programa informático no será de los más requeridos por los usuarios, ya que el catalán no es un idioma universal como el inglés, o ampliamente extendido, como el castellano u otras lenguas. Lo que motivó a González Capdevila a inclinarse a brindar esta herramienta de traducción tiene raíz en su propia ascendencia.
“El traductor prototipo catalán-castellano no traduce palabra por palabra, sino que hace un análisis de las oraciones y traduce por estructura. Es decir, aplica lo que en Lingüística se llama función transformacional y permite traducir estructuras a nivel sintáctico de un idioma a otro”, comentó González Capdevila.
El docente investigador de la Universidad Católica Argentina detalló que los resultados hasta ahora son “favorables”, si bien reconoció ciertas limitaciones, entre ellas, la imposibilidad de una traducción fiel cuando se trata de oraciones de gran complejidad, ya que al realizar este proceso “no tiene en cuenta el contenido semántico, sino que traduce teniendo en cuenta el modelo sintáctico del software”, comentó González Capdevila.
Entre las ventajas, el profesional destacó que el programa informático “está pensado para que el usuario pueda traducir al catalán sin necesidad de conocer el idioma”.
Tecnología para biblioteca
“Implementaciones tecnológicas en bibliotecas. Conversión entre los distintos formatos y bases de datos bibliográficas” es el nombre del trabajo que el licenciado Mauro Pettinardi presentará en Moquegua.
El desarrollo comenzó en 1999, cuando el profesional detectó que los sistemas utilizados por los bibliotecarios -el más común, el Winisis- eran bases de datos documentales que no permitían manejar la información en forma integral con el resto de la información generada por la institución.
El proyecto elaborado por Pettinardi permite la migración de bases de datos de un sistema relacional a uno documental y comprende también el desarrollo de una aplicación para poder consultarlas vía Internet. En el 2000, la Universidad Católica Argentina comenzó a utilizar este sistema. Una de las ventajas más importantes observadas fue “la posibilidad concreta de cruzar información. Por ejemplo, te quedan vinculadas las bases de datos de los alumnos con el sistema de préstamos de libros. Entonces, si el estudiante no devolvió el material, no puede rendir la materia”, ejemplificó Pettinardi.
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