DOS SEMANAS DEL ATAQUE A FLORENCIA
Dos sábados atrás, entre las 5.30 y las 6 de la mañana, Florencia cayó -herida de muerte-, ante las puertas de un edificio ubicado en Irigoyen Freyre al 3000, es decir, en pleno centro, pero allí nadie vio o escuchó algo que permita orientar la pesquisa.
Florencia, empleada gastronómica, caminaba en dirección a su lugar de trabajo cuando alguien cayó sobre ella, la atrapó en la vereda y quizás intentó arrastrarla al fondo de un garaje oscuro.
Luego, se puede conjeturar que en ese túnel de nueve metros de largo, Florencia gritó y se trabó en lucha con su agresor. Esto, a partir del alarido que alguien dice haber escuchado y los botones que saltaron de sus ropas desgarradas.
Se puede pensar además que la pobre chica logró liberarse momentáneamente de su captor y así pudo pasar al palier contiguo, para buscar refugio en el edificio, pero fue alcanzada junto a la puerta y golpeada en la nuca, con tal violencia, que a causa de ello dejaría de existir cuatro días más tarde.
Mientras todavía no está claro cuáles son las pistas que sigue la policía, se puede decir que la bestial agresión tanto pudo provenir de un sátiro cualquiera, de una patota asesina, como de un enemigo personal de una chica que, paradójicamente, no parecía tener enemigos.
Florencia estaba enrolada en Dianética, asociación benéfica para unos y secta sospechosa para otros. Una mención de la pertenencia de Florencia a dicha asociación es insoslayable por cuanto repartía sus volantes publicitarios cuando fue atacada y porque, a raíz de su compromiso voluntario con esa sociedad, cuidaba enfermos terminales, o iba al rescate de personas atrapadas por las drogas pesadas.
Esto último insinúa la posibilidad de que Florencia estableciera contacto con alguien seriamente conflictuado o que, con su trabajo rozara los intereses de personajes oscuros, de esos que lucran con las debilidades ajenas.
No obstante, el cerrado hermetismo que rodea la investigación policial se sabe que, en procura de llegar al asesino trabaja la totalidad del personal de Homicidios y de otras secciones especializadas en delitos contra las personas.
En tanto, se dice además que el juez que entiende en la causa -Dr. Carlos Ferrero-, sigue atentamente y con especial interés, todas y cada una de las instancias de la pesquisa policial.
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