DRAMÁTICA SITUACIÓN DE ABORÍGENES EN SANTA FE
El desolador panorama surge de un reciente estudio realizado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA, en coordinación con el equipo nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA) y con la participación de 35 promotores de grupos pastorales que trabajan en el acompañamiento de más 350 comunidades aborígenes.
El informe está referido a la situación actual de las comunidades aborígenes de nuestro país en una serie de temas relevantes al estado del desarrollo humano y social. Su objetivo es contribuir al diagnóstico de esta importante problemática nacional y colaborar en la búsqueda de soluciones.
En sus capítulos principales, el estudio señala:
Debido a la falta de títulos de propiedad, más de la mitad de las comunidades aborígenes (60%) presenta una situación de precariedad jurídica respecto del asentamiento, y por tanto en cuanto a las tierras ocupadas.
De éstas, la mitad se encuentra en tierras fiscales y la otra mitad en tierras privadas.
Los problemas más generalizados que afectan el uso y la tenencia de la tierra y los recursos naturales son, en orden de gravedad: demoras y trabas en la gestión de trámites oficiales (65%), intromisiones (48%), desertificación y contaminación del agua (48%), y apropiación de tierras por parte de particulares (45%).
En la amplia mayoría de las comunidades aborígenes estudiadas se evidencia un generalizado déficit de vivienda, puesto de manifiesto en los elevados niveles de precariedad habitacional (60%), hacinamiento (80%) e inseguridad jurídica de la tenencia (40%).
La discriminación por el uso de la lengua nativa (80%), la humillación en las oficinas públicas (80%) y el chantaje y manipulación (90%) por parte de punteros políticos constituyen un conjunto de prácticas que sufren frecuentemente los miembros de las comunidades.
Los problemas más generalizados en el espacio de la subsistencia son el hambre y la malnutrición y el alcoholismo y la drogadicción. La falta de abrigo, calzado y vivienda adecuados son problemas sociales generalizados, dentro del espacio de la subsistencia, en las comunidades relevadas.
En lo referido a la salud de las comunidades relevadas, las enfermedades infecciosas, las lesiones y enfermedades crónicas, inundaciones y sequías y contaminación ambiental afectan a más de la mitad de los grupos relevados.
En este tema, la mayor parte de las comunidades (70%) no acceden o lo hacen muy dificultosamente a atención médica, programas de provisión de medicamentos y campañas de prevención y de vacunación.
Se advierte, asimismo, un grave problema de acceso a la educación. En efecto, tanto la educación primaria como la secundaria, la de adultos y los cursos de capacitación no llegan o lo hacen de manera insuficiente a la mayor parte de las comunidades (60% y 80% respectivamente).
Estos dramáticos resultados corresponden a una muestra de 32 comunidades aborígenes localizadas en las provincias de Chaco, Chubut, Formosa, Jujuy, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Santa Fe y Salta.
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