DRAMÁTICA SÚPLICA A LOS CAPTORES: “SI QUIEREN MI VIDA, ME PEGO UN TIRO”
Dramáticas escenas se vivieron esta tarde en la casa del empresario secuestrado en Ituzaingó, cuando el padre de la víctima, Osvaldo Orsomarso, dijo que si fuera necesario, se pegaría un tiro para recuperar la vida de su hijo.
“No aguanto más esto. Es muy feo. Discúlpenme que no hablé nada. No quiero hablar más, de verdad. No recibí nada”, dijo Osvaldo, padre Luis, el comerciante secuestrado hace casi dos semanas.
Y les dijo a los periodistas: “Doy la cara porque están acá bajo la lluvia. Lo único que quiero es que me den a mi hijo. Si quieren mi vida, yo me pego un tiro. Es muy feo pasar esto. Mi vida ya no sirve más”, dijo desesperado Osvaldo ante el silencio de los cronistas que allí estaban.
Osvaldo Orsomarso es el padre del concesionario Luis Orsomarso, quien fue capturado hace diez días en el partido bonaerense de Ituzaingó.
El mismo confirmó por Telenueve ayer que los familiares de la víctima pagaron un rescate de 80 mil pesos, aunque aseguró que por el momento el empresario no fue liberado, por lo que aguardaban novedades para las próximas horas.
Sin embargo, los investigadores policiales dijeron desconocer si realmente se concretó el pago. Insistieron en que, si bien la causa está caratulada como “secuestro extorsivo” e interviene la Justicia Federal, no se descarta que el caso esté relacionado a un ajuste de cuentas o a algo vinculado con la actividad de la víctima.
Rafael, amigo del concesionario, aseguró que el pago del rescate se concretó a las 6.20 de la madrugada de ayer, en el Camino del Buen Ayre y el acceso Oeste.
Según el hombre, el pago fue realizado por el padre de la víctima, quien fue guiado a través de postas hasta ese lugar, donde lo obligaron a arrojar una bolsa con 80 mil pesos desde su automóvil en movimiento justo en el momento en el que cruzaba un puente.
El amigo de la víctima dijo que el dinero juntado para pagar el rescate se obtuvo de la venta de un automóvil y de lo que aportaron allegados a Orsomarso.
Rafael afirmó en Radio 10 que el pago se realizó “sin la presencia de la policía”. Además reconoció que “no se confirmó” que el llamado haya sido de los secuestradores. “Sólo Dios sabe”, declaró Rafael. Asimismo aseguró que se recibió otro llamado pidiendo más dinero.
La última prueba de vida que había recibido la familia de Orsomarso se concretó el domingo de la semana pasada, apenas tres días después de iniciado el secuestro. En esa oportunidad, los delincuentes dejaron una carta escrita por el concesionario en una fábrica abandonada en la localidad bonaerense de Castelar.
En ella, estaban escritos los titulares de los diarios, entre ellos el triunfo del seleccionado argentino sobre Costa de Marfil por 2 a 1 del Mundial de fútbol de Alemania. Además, había un mensaje para su hermano: “Gaby, por favor juntá la plata porque hay uno que me quiere matar. No hablés más con la prensa y alejá a la policía”.
La última comunicación realizada por los delincuentes se concretó en un aparato Nextel que pertenece al suegro de Orsomarso, donde se pactó el monto del rescate y el lugar del pago.
Rafael aseguró que los delincuentes se comunicaron con distintos familiares de la víctima.
Sin embargo, a pesar de haber pagado el rescate, los familiares aguardaron en vano la liberación de Orsomarso, ya que pasadas las 20 aún no se había concretado.
“Esperamos con ansiedad alguna novedad, pero todavía no tenemos nada”, dijo Rafael.
Este contenido no está abierto a comentarios

