DROGAS: EL GOBIERNO LO SABÍA DESDE OCTUBRE
Diversos funcionarios de primer nivel de la Casa Rosada admitieron ayer que el Gobierno conocía desde octubre de 2004 el caso de tráfico de 60 kilogramos de cocaína a España en un vuelo de septiembre de Southern Winds (SW). Hasta ahora el presidente Néstor Kirchner había asegurado que no fue informado antes de que la causa trascendiera públicamente y ése fue del principal argumento que esgrimió para descabezar a la cúpula de la Fuerza Aérea.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, reveló ayer en declaraciones a Radio C ontinental que “el 26 de noviembre Interpol nos informó oficialmente que habían entrado (al Aeropuerto de Barajas) cuatro valijas en el vuelo de SW, con 58,3 kilos de cocaína, con una etiqueta de ?Embajada de la Argentina en Madrid´, sin ningún pasajero”.
Ante una consulta de LA NACION, el jefe del Gabinete, Alberto Fernández, había dicho anteayer en conferencia de prensa que “el Gobierno no tenía conocimiento de lo que pasaba en SW” antes de que se hiciera público el 13 del mes actual a través de LA NACION. Y agregó: “De haberlo sabido, hubiera tomado la misma actitud que con la Fuerza Aérea”.
La falta de información esgrimida por el Presidente y por Fernández fue el principal motivo para relevar al ex jefe de la Fuerza Aérea, brigadier general Carlos Rohde, y a 14 brigadieres. Kirchner denunció que Rohde no le avisó que el jefe del aeropuerto de Ezeiza, comodoro Alberto Beltrame, era padre de un empleado de SW, acusado por tráfico agravado de estupefacientes y que se encontraba prófugo.
Otras fuentes de la Casa Rosada revelaron ayer a LA NACION que, además de Aníbal Fernández, los titulares de la Aduana, de la SIDE, de la Policía Federal, de las fuerzas federales de seguridad, y de la Secretaría de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) conocían la causa, los vuelos con drogas de Southern Winds, y la complicación del comodoro Beltrame desde noviembre de 2004 y, en algunos casos, también informaron a Kirchner y a sus ministros.
Aníbal Fernández dijo: “Yo se lo comento al Presidente cuando esto empieza a tomar otro color, en los primeros días de febrero”.
Las declaraciones de Fernández no cayeron bien en el entorno de Kirchner.
En la Casa Rosada confiaron a LA NACION que el titular de la Aduana, Ricardo Echegaray colaboró desde noviembre de 2004 con el juez Carlos Liporace. En diciembre último, según las fuentes, Echegaray informó a su superior directo, el titular de la AFIP, Alberto Abad y al Presidente que el juez de la causa le había ordenado a la Policía Aduanera detener a Beltrame y a Ariel Tamburrini, empleado de SW, los que luego fueron detenidos.
Las fuentes aseguran que en coincidencia con la DEA, la SIDE había avisado en octubre de 2004 a todas las fuerzas de seguridad que investigaba la ruta Tacna (Perú)-Córdoba-Buenos Aires-España.
En tanto, Alberto Fernández y el ministro de Defensa, José Pampuro informaron ayer que el comodoro Beltrame fue sancionado con 10 días de arresto por no presentarse a la Justicia y haber hecho una presentación escrita ante una escribanía privada.
En otra señal de preocupación por revertir el costo político, Fernández y Pampuro señalaron que Kirchner le ordenó al “subordinado Beltrame” contar todo lo que sabe a la Justicia. “El Gobierno no admitirá actitudes rayanas con lo mafioso, de mandar mensajes encubiertos a través de la prensa”, dijo Fernández.
En tanto, Ricardo Jaime rompió el silencio y dijo ayer a radio FM Millenium que “la Justicia es la que tiene que investigar. Por eso es que no he salido prácticamente en ningún medio. Yo no tengo nada que responder respecto del tráfico de drogas”, finalizó el funcionario.
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