DUDAN DE UNA COMPRA DE EQUIPOS POLICIALES
La Asociación Profesional Policial (Apropol) acudirá mañana a la Legislatura provincial para denunciar que los chalecos antibala que el Ministerio de Gobierno adquirió y anunció días atrás “no sirven para proteger a los agentes en servicio” y que, además, “se compraron balas recicladas”. Por eso, los policías organizados quieren que se identifique al responsable de la licitación y se lo investigue. “Se puede estar ante un gran negociado”, advirtieron desde la entidad gremial no reconocida por el gobierno.
Para el secretario general de Apropol, el oficial Alberto Martínez, “existen fuertes sospechas de que las balas compradas en la última licitación son recargadas”. Según su versión, ese detalle “no es menor” ya que ese tipo de municiones “sólo son aptas para realizar prácticas en un polígono de tiro” y no sirven para la actividad que cualquier policía realiza en la calle. “Se corre el riesgo de que se encasquillen”, apuntó el dirigente para luego ir más allá con sus sospechas, porque intuye que “se compraron cajas de cincuenta unidades por 22 pesos cuando la nuevas cuestan 32”.
Apropol había cuestionado los chalecos antibala –se desconoce la cantidad exacta que se adquirieron, aunque a nivel oficial se afirma que son 200–, porque “no resisten el impacto de una pistola calibre nueve milímetros. Es común observar que en asaltos o tiroteos los delincuentes tienen en su poder este tipo de armas que corresponden a las reglamentarias que usa la policía”, explicó Martínez.
Apropol pretende promover mañana un pedido de informes que algún legislador deberá impulsar hacia el Ejecutivo provincial. La entidad también solicitará que “se coteje el material comprado a la empresa Fullmetal con la nómina de chalecos antibala certificados por el Renar y que figuran en la nómina oficial de la Escuela Superior Técnica”.
La posibilidad de que los chalecos sean vulnerables a las balas, pondría en una situación de riesgo a los agentes que se encuentren de servicio. Por lo tanto, desde Apropol insisten con alertar a los usuarios sobre los alcances de esa protección, a fin de evitar situaciones graves y que pongan en peligro la vida de los policías que la utilicen.
“Acá hay que decir que los organismos de control de la policía –como Asuntos Internos, Personal y la División Judiciales– están muy relajados con los funcionarios y la plana mayor, que son responsables de las compras y licitaciones. Es fácil sancionar la corrupción con el policía que coimea pizza en la esquina; pero nadie mira para arriba”, disparó el titular de Apropol.
“Presumimos que se compra mal y se paga mucho. Podemos estar ante un gran negocio en puerta. Por lo tanto, la mejor forma de despejar cualquier atisbo de corrupción es informando a los santafesinos los pormenores de la última licitación”, apretó el oficial policial.
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