DUDAS DE GRANDES USUARIOS POR EL PLAN PARA QUE NO FALTE ENERGÍA
El nuevo esquema de abastecimiento que lanzó el Gobierno para garantizar el suministro a los hogares durante el verano fue recibido con más quejas y dudas que certezas entre los grandes usuarios y los operadores eléctricos.
Para las grandes industrias —que deberán proveerse por sus propios medios la energía adicional que consuman por encima de los niveles de 2005—, el paquete de medidas disparará, en el corto plazo, varios problemas operativos, que podrían afectar el ritmo de crecimiento que viene registrando la actividad económica.
A las dificultades que plantea el escaso tiempo fijado para que las industrias salgan a conseguir la energía adicional, se agregan los interrogantes sobre cómo y cuándo se reconocerán las inversiones y los mayores costos de producción.
En la entidad que nuclea a los industriales metalúrgicos señalaron que “el primer problema operativo es cómo hacen las empresas que no conocen el negocio eléctrico para resolver el suministro eléctrico”. Además de buscar asesoramiento técnico, los grandes usuarios deberán definir cuál es la vía más conveniente: comprar equipos de generación o contratar el suministro con los nuevos generadores que surjan en el mercado.
Los que opten por autoabastecerse, deberán desembolsar entre US$ 600.000 y 1.000.000 por cada MW de capacidad instalada que tenga la usina a incorporar. A eso se agrega otro inconveniente: como mínimo se necesitan 6 meses de plazo para poner en marcha una central.
Si el camino elegido es contratar la energía con nuevos generadores, el panorama se presenta complicado. Hoy no hay proveedores con energía excedente y los que se instalen recién podrán generar desde mediados de 2007.
Los grandes usuarios que se ven afectados por los cambios totalizan unos 5.000 en el todo el país y consumen casi el 40% de la energía diaria que genera el sistema. En los primeros ocho meses de 2006, la demanda de estos usuarios creció casi un 8% respecto al mismo período de 2005. Ese incremento equivale a unos 600 MW de energía adicional que ahora deberán obtener las industrias por su cuenta.
Otro punto que preocupa en el ámbito siderúrgico es el vinculado con los mayores costos de la energía. A los nuevos generadores se les reconocerán los costos operativos y una rentabilidad que fijará el ministerio de Planificación, comandado por Julio de Vi do. El problema es que no se sabe cuál será el margen para los que inviertan en generación y qué posición tomará el secretario de Comercio, Guillermo Moreno cuando las empresas busquen trasladar los mayores costos a los precios finales.
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