DUELO DE CANDIDATOS EN LA TV CHILENA
Los candidatos en la segunda vuelta de la elección presidencial se enfrentaron anoche en un debate televisado a todo el país, en el cual se mostraron las similitudes en sus programas, ciertas diferencias y se dijeron algunas palabras fuertes.
Michelle Bachelet y Sebastián Pinera se saludaron con un beso en la mejilla ante las cámaras de las cuatro principales estaciones televisivas del país, pero los 90 minutos de preguntas y respuestas que siguieron tuvieron pasajes menos amistosos.
Ambos candidatos se enfrentarán en la segunda vuelta electoral el 15 de enero, luego de que en la vuelta, realizada entre cuatro candidatos el 11 de diciembre, ninguno lograra la mayoría requerida para ser elegido. Bachelet fue primera con 45,9 por ciento, y Pinera fue segundo con 25,4.
Con los tapones de punta. El debate incluyó algunos pasajes de crítica fuerte, como cuando Pinera le dijo a Bachelet que estaba mal informada sobre las cifras del desempleo en Chile, y de cometer “un grave error” en sus explicaciones sobre el sistema de seguridad social del país.
Bachelet evitó seguir el estilo agresivo que insinuaba Pinera, y dijo que no quiera subir “a un ring de boxeo.” Pero dijo que un presidente debería “saber escuchar,” y señaló que Pinera no había escuchado sus explicaciones sobre determinados temas.
Pinera expresó preocupación por lo que llamó “izquierdización” y “populismo” en América a Latina y los problemas que ello podría traer a Chile.
El futuro presidente, dijo, debería saber enfrentar esos problemas “con serenidad y energía”.
Bachelet replicó que no se debe “demonizar” esa situación regional, y que los países no necesitan tener presidentes que coincidan políticamente para poder entenderse.
Las respuestas surgieron ante preguntas sobre la elección de Evo Morales como presidente de Bolivia y el despegue de Ollanta Hmala en las encuestas en Perú.
Propuestas. Una de las periodistas, Constanza Santa María, pidió a los candidatos que aclararan sus diferencias, ya que sus programas “parecer calcados”.
Sus respuestas describieron algunos detalles, pero parecieron también reflejar coincidencias. Pinera, por ejemplo, dijo que mientras Bachelet ofrece agregar 6000 hombres a la policía nacional para combatir el crimen que crece en las grandes ciudades, él agregaría 12.000.
Sin embargo, coincidieron en la necesidad de combatir las desigualdades, crear empleos, mejorar la educación y salud públicas y emprender reformas en la seguridad social privatizada, a fin de asegurar mejores pensiones en el futuro.
Ambos fueron presionados para revelar el monto de sus gastos de campaña y el origen de los fondos, y los dos aseguraron no haber superado los 7,5 millones de dólares permitidos por la ley, pero sin dar cifras exactas.
Bachelet pareció un poco más específica al decir que gastará unos 3.800 millones de pesos, cifra cercana pero inferior al límite permitido. La candidata dijo que pidió un crédito bancario y recibió aportes legales de empresas e individuos.
Piñera dijo que aparte de los aportes recibidos, usó parte de sus ahorros, “ganados levantándome temprano y trabajando duro durante más de 30 años.”
Bachelet cerró su intervención con un emotivo llamado a los electores a que “hagamos historia, eligiendo a la primera mujer presidenta de Chile.”
Pinera pidió no volver a elegir a “una coalición ya gastada”, la Concertación por la Democracia, de centro-izquierda, que ha gobernado desde el restablecimiento de la democracia en 1990.
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