DUEÑOS DEBERÁN JUNTAR LAS DEPOSICIONES DE SUS MASCOTAS
A través de un despacho de comisión autoría de los concejales radicales Dario Boscarol y Julio Schneider, el Concejo Municipal sancionó una ordenanza por la que se establece una nueva normativa mucho más rígida que la existente, en relación a las deposiciones de los animales domésticos en la vía pública.
“Al transitar por las veredas y espacios públicos de la ciudad es algo de lo más común tropezar con excrementos de perros y gatos, los cuales dan un aspecto de suciedad y dejadez e incomodan el andar de los transeúntes. Esta situación se repite en plaza y parques, agravada por el hecho de que esos lugares son de uso frecuente de los niños, que quedan expuesto al peligro de contraer enfermedades infecto contagiosas”, sostuvo el concejal Boscarol.
La norma, que modifica el artículo 7 bis de la ordenanza 9.348, establece que los propietarios o poseedores de perros, gatos y otras mascotas domésticas no podrán dejar depositadas las eyecciones de dichos animales en la vía pública, veredas, parques infantiles, jardines de uso frecuente por parte de los niños y, en general, en cualquier lugar destinado al tránsito de personas.
El proyecto aprobado indica que los dueños serán responsables de la eliminación de las deposiciones fecales de los animales, por lo cual deberán proveerse de los elementos necesarios para recogerlas y colocarlas de manera higiénica en bolsas de residuos.
También la iniciativa de los concejales radicales prohíbe la circulación o permanencia de animales domésticos en playas y piscinas públicas durante la temporada en que las mismas se hallan habilitadas al público.
La nueva ordenanza fija obligaciones para el Departamento Ejecutivo Municipal, quien deberá diseñar en plazas, parques y espacio públicos canteros exclusivos para que los animales puedan realizar sus necesidades, como así también confeccionar e implementar campañas de concientización entre la población para que ésta cumplimente lo que establece la norma sancionada.
Cabe señalar que las penas para los propietarios de animales domésticos que no respeten lo establecido en la flamante norma, son las que están indicadas en la Ordenanza 7.882 del Régimen de Infracciones y Penalidades en su artículo 35, que fija multas de $20 a $137 para aquellos que violen la normativa vigente al respeto.
Con esta propuesta los ediles Boscarol y Schneider buscan modificar las actitudes de los dueños de animales domésticos para que “se responsabilicen por lo que hagan sus mascotas y contribuyan resolviendo esta fea situación que genera ver la caca de un perro en la vereda, mejorando así, las condiciones del medio ambientales y la calidad de vida de los ciudadanos”.
Los concejales manifestaron “el deseo de que la Municipalidad se aboque seriamente a hacer cumplir esta normativa, realizando una fuerte campaña de concientización donde quede en claro las obligaciones, responsabilidades y penalidades que existen para los dueños que infrinjan la norma”.
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