DUHALDE DIJO QUE EL INDULTO A GORRIARÁN MERLO Y A SEINELDÍN ES INMINENTE.
El presidente Eduardo Duhalde afirmó ayer que son “inminentes” los indultos al detenido ex jefe del Movimiento Todos por la Patria (MTP) Enrique Gorriarán Merlo, quien purga condena por el asalto en 1989 al regimiento de La Tablada, y el ex jefe carapintada Mohamed Seineldín.
Duhalde opinó, que “es necesario enterrar una parte muy dolorosa del pasado”. Aunque admitió que tanto Gorriarán como Seineldín “se han equivocado en el pasado”.
Agregó que tanto los familiares del ex jefe del MTP, “que -según dijo- está muy enfermo” como los del ex militar carapintada piden desde hace mucho tiempo su liberación.
Duhalde había estado a punto de conmutar las penas de Seineldín y de Gorriarán Merlo para las Pascuas del año pasado, pero a último momento dio marcha atrás.
Seineldín está condenado a reclusión perpetua por atentar contra la democracia el 3 diciembre de 1990, durante la primera presidencia de Carlos Saúl Menem.
La esposa del ex líder carapintada, Marta Alice Labeau, había pedido el viernes de la semana pasada a Duhalde que, antes de dejar el cargo, indultara a su marido y contribuyera así -según su argumentación- a la “pacificación” del país. En una carta entregada en la Casa de Gobierno, la mujer recordó que el ex teniente coronel ya lleva preso 12 años y 7 meses por haber liderado la rebelión carapintada de diciembre de 1990, mucho más tiempo que lo que estuvo el ex dictador Jorge Videla (4 años) por la represión ilegal durante la dictadura. Gorriarán Merlo, de 62 años, se encuentra detenido en la Unidad 2 de la Cárcel de Villa Devoto, donde cumple condena de reclusión perpetua por haber dirigido la toma del cuartel de La Tablada, el 23 y 24 enero de 1989, durante la gestión del ex presidente Raúl Alfonsín. La acción arrojó un saldo de 39 muertos: 28 de los atacantes más 11 entre policías y militares.
Desde el pasado lunes 5, Gorriarán Merlo cumple su tercera huelga de hambre en la cárcel de Devoto reclamando su liberación y la de los dos compañeros suyos. El año pasado, una de sus hijas había solicitado por carta a Duhalde el indulto de su padre, alegando que padece una enfermedad. Además de Gorriarán, por el ataque armado al cuartel de La Tablada quedan detenidos los ex militantes ’emetepistas’ Roberto Fellicetti y Claudia Acosta, que disfrutan de permisos de salida laboral.
En 2001, el entonces Gobierno de Fernando de la Rúa conmutó por decreto las condenas contra otros once presos por el ataque a La Tablada, como manera de cumplir con los pactos de Derechos Humanos a los que adhirió Argentina y evitar “sanciones internacionales” al país.
El ataque al Regimiento de Infantería Mecanizada 3 de La Tablada fue llevado a cabo el 23 de enero de 1989 por los militantes del Movimiento Todos por la Patria (MTP). La excusa de que allí se montaba un nuevo levantamiento militar carapintada, algo que nunca se pudo demostrar.
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