DUHALDE DIJO QUE KIRCHNER LE DA PENA Y MENEM LE RECOMENDÓ UN PSIQUIÁTRICO
Eduardo Duhalde salía, ayer a la tarde, de un acto institucional en Montevideo, que compartió con el presidente Tabaré Vázquez, cuando lo abordaron los periodistas:
—Doctor, ¿qué opina de las declaraciones de Kirchner?, le preguntaron a coro los movileros.
—¿Qué declaraciones? ¿Cuándo pasó?, repreguntó el bonaerense, que no se había enterado.
Anoticiado de los dichos de Kirchner por los periodistas, Duhalde atinó a decir: “No, no creo que haya dicho eso. Hay que ver el contexto”. Los periodistas le contaron que los cables de las agencias eran clarísimos.
Y ahí Duhalde cambió el gesto. “No puedo hacer declaraciones políticas. Me da una profunda pena”, aseguró. De ahí marchó al aeropuerto local para volar a Buenos Aires. Aterrizado en San Fernando, un rato después, lo esperaban las cámaras argentinas. El caudillo sólo subió al auto que lo esperaba y partió raudo a su casa.
Según fuentes del PJ bonaerense, en el partido “existe preocupación por el estado del Presidente” y, ante la “desmesura” de sus palabras, se decidió no responder.
Si Duhalde dijo que Kirchner le daba pena, Carlos Menem, otro de los aludidos por el Presidente como interesado en desestabilizarlo, fue mucho más directo.
“Yo vengo advirtiendo que el señor y la señora Kirchner van a terminar en la cárcel o en un neuropsiquiátrico. Estas declaraciones de los dos, ayer la señora y hoy él, no hacen más que confirmar mi diagnóstico”, dijo Menem, mechando cierta ironía.
Candidato a diputado del Paufe, Luis Patti llevará como postulante al Senado a Chiche Duhalde. De ahí la definición de Kirchner, en la que lo mencionó como la tercera pata del supuesto complot. Consultado por este diario, Patti dijo sobre esa teoría: “Es una chiquilinada o responde a un asesoramiento equivocado de sus técnicos de campaña”.
“Es preocupante y lo convoco a que adopte posiciones racionales, a que controle sus dichos. Yo no voy a responder agravios. Con la soberbia no se va a ningún lado”.
Duhaldista acérrimo, el titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño —al que Cristina Kirchner había dedicado un párrafo de su discurso del miércoles en Rosario— sacó un mordaz comunicado titulado “Reflexiones de un desestabilizador”.
“Me siento el primer ‘desestabilizador’ que votó todas las iniciativas que ha impulsado quien yo quiero ‘desestabilizar’. La senadora Fernández, a diferencia mía, acostumbra no votar trascendentes leyes que impulsa el Presidente. ¿Lo estará desestabilizando?”, dijo en el texto.
El párrafo de apertura hace mención a declaraciones de Raúl Castells referidas a que estuvo en dos oportunidades con Kirchner. “Tengo miedo de que la senadora Fernández lo acuse a su marido de desestabilizar su matrimonio”, ironizó. Y al final señala: “Yo la conozco mucho, fuimos diputados varios años juntos, yo por Buenos Aires y ella, lógicamente, por su provincia, Santa Cruz. Cuando grita, se enoja, se pone muy nerviosa, ve brujas por todos lados. Es porque las cosas no le están yendo bien. ¡Acuérdense lo que les digo!”.
Eduardo Menem se sumó a la polémica. “Es una fantochada”, dijo sobre los dichos de Kirchner. “Es un Presidente que cree que tiene que agraviar, ofender e injuriar a quienes no piensan como él. La típica expresión del pensamiento único”, agregó.
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