DUHALDE FUE ELEGIDO PRESIDENTE DE LA SECRETARÍA POLÍTICA DEL MERCOSUR
Aparecía como una reunión burocrática más del Mercosur hasta que el presidente uruguayo Jorge Batlle propuso a Eduardo Duhalde como al hombre indicado para ocupar una secretaría política del organismo regional. Una suerte de lo que “hoy es (el italiano) Romano Prodi a cargo de la presidencia del Consejo de la Unión Europea”, ilustró Lula da Silva el mandatario brasileño.
Ante la ausencia de Néstor Kirchner (que debe estar lamentándose por haber regresado a Buenos Aires antes del encuentro ), el canciller Rafael Bielsa recogió el convite y en nombre del Presidente “agradeció la generosidad” hacia la Argentina y el “reconocimiento a Duhalde”.
Así en la primaveral Asunción coronó con éxito y mucho antes de las propias previsiones de la diplomacia nacional, una delicada operación política de Kirchner que también significa —dijeron fuentesoficiales— “una señal de que sigue firme la alianza entre ambos dirigentes del PJ”.
Un mes atrás Kirchner le encargó a Bielsa que iniciara un discreto sondeo entre las cancillerías del Mercosur y los miembros asociados para saber si podía tener quórum una iniciativa que juntara la necesidad de darle un impulso político al Mercosur y de paso buscarle un puesto relevante y de proyección a Duhalde.
Bielsa hizo los deberes, pero en modo alguno estaba dispuesto a jugar ayer esa carta hasta que Batlle (que había sido sondeado en su oportunidad y que nada había contestado) le ahorró el trabajo.
La idea que se barajó es que Duhalde —que fue elogiado en la reunión de ayer realizada aquí por Batlle, Lula, el boliviano Sánchez de Lozada y el chileno Lagos— se haga cargo de una secretaría política cuyas funciones son todavía imprecisas y que podría tener también alcance económico y financiero. Pero que según los dichos del presidente uruguayo y del brasileño debe “liderar el proceso de institucionalización” del organismo regional.
Sin embargo la reunión de ayer. según las averiguaciones realizadas por Clarín, pintaba como una más de las tantas que se vienen sucediendo entre los mandatarios del Mercosur. Se estaban analizando propuestas para avanzar en un camino hacia una moneda común y un Banco Central del Mercosur.
Con timidez, Bielsa tomó la palabra y planteó la necesidad de “anteponer criterios políticos de integración, antes que el económico”. Enseguida Lula se mostró de acuerdo y el flamante presidente paraguayo Nicanor Duarte pidió que se estudiara la formación de tribunales permanentes para atender las asimetrías que se presentan en el comercio regional.
A su turno, el chileno Ricardo Lagos propuso que la nueva secretaría a crearse podría también ocuparse de éste y otros temas. Ahí fue cuando Batlle sorprendió a todos largando a la mesa el nombre de Duhalde como el más indicado para avanzar en el proceso de institucionalización del Mercosur.
Ya fue dicho que Lula y Lagos respaldaron a Batlle. Pero el muchas veces parco boliviano Sánchez de Lozada respaldó a Duhalde diciendo: “si sacó a la Argentina del infierno en el que estaba metido puede ayudar a transitar esta etapa”.
Como quedaba poco tiempo, Batlle dijo que iba a estudiar las funciones del nuevo cargo, la sede que ocupará, la financiación y estructura. Lo que está claro es que la presidencia pro témpore que hasta setiembre pertenece a Batlle seguirá existiendo y seguirá siendo ocupada por un presidente del Mercosur en forma rotativa y cada 6 meses. El otro lugar, el de Duhalde, debe ser similar al que hoy tiene Romano Prodi en la UE, un sitio que permita amplificar la política del bloque regional.
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