DUHALDE SE DESPIDIÓ DE SU CARGO CON DURAS CRÍTICAS AL MERCOSUR
La cumbre presidencial del Mercosur comenzó, ayer, con un tono diferente del habitual. Y el encargado de darle color fue el ex presidente Eduardo Duhalde, en su despedida de una función que desempeñó durante dos años: la de jefe de la Comisión de Representantes Permanentes del bloque regional.
En una “postura de reflexión” cuestionó las “insuficiencias y frustraciones” del Mercosur, un bloque que “ha ido perdiendo gradualmente su eficacia y por consiguiente su credibilidad”. Así reza el análisis realizado por el ex presidente y su equipo de colaboradores en un documento que fue entregado a los cuatro cancilleres del Consejo del Mercado Común. En una conferencia de prensa, Duhalde agradeció sin embargo en forma efusiva “el apoyo dado por todos los presidentes” a su gestión. Subrayó que en la cita del Consejo, el ministro Jorge Taiana lo felicitó de parte del presidente Néstor Kirchner (un mayor rival). En cambio, el ex presidente no quiso ni siquiera mencionar al ex vicepresidente argentino Carlos Chacho Alvarez quien lo reemplazará como nuevo titular del bloque del Cono Sur. “No opino de esos temas”, declaró Duhalde ante una pregunta de la prensa.
Para el ex presidente, quien estuvo acompañado de uno de sus colaboradores más directos, Eduardo Amadeo, el Mercosur tiene varios pecados. Entre ellos, señaló el hecho de que existen muchas normas, pero la mayoría de ellas no son incorporadas como instrumentos legales por los cuatro países. Así, en el documento sintetizó: “El Mercosur está crecientemente afectado de una notoria insuficiencia en la calidad de sus instituciones”. En otro párrafo subraya que “la creación de un mercado común implica ir mucho más allá de la liberación de comercio recíproco”.
En este contexto, Duhalde puso en duda cómo ingresará Venezuela al bloque. “No depende de la voluntad política”, desafió. “Se relaciona con el cumplimiento de requisitos. Hoy el Mercosur es de cuatro países y los otros se podrán ir sumando en la medida en que cumplan con las condiciones de adhesión”.
Como sea, en la cita que hoy protagonizarán los presidentes Néstor Kirchner, Hugo Chávez y Lula da Silva, habrá progresos que superan los “requisitos” formales de adhesión al bloque regional. Los tres países deberán suscribir esta semana un acuerdo para estudiar la factibilidad de un gasoducto, que unirá Caracas, Brasilia y Buenos Aires, como también un proyecto de interconexión múltiple eléctrica. El lunes se firmó el Acta de Caracas que deberá ser ratificada a nivel presidencial en Montevideo.
Según fuentes consultadas por Clarín, Argentina tiene un profundo interés en lograr que Venezuela pase a compartir las reuniones políticas y hasta técnicas con los cuatro miembros del elenco estable (están además Brasil, Uruguay y Paraguay). Ayer a última hora, diplomáticos argentinos y brasileños indicaron que la decisión política ya está tomada: los venezolanos estarán en “todas y cada una” de las reuniones, políticas y técnicas, del Mercado Común. Pero no tendrán derecho a voto. Esto durará entre 6 meses y un año, tiempo que demandará a Venezuela una adecuación completa al Mercosur. Chávez tendrá, así, un fuerte anclaje político, frente a la incertidumbre que proviene de su mala relación con EE.UU.. Argentina y Brasil se beneficiarán con la estabilidad política regional y, también, con los negocios.
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