DUPLICÓ EL GOBIERNO LOS SUBSIDIOS A LOS COLECTIVOS
Es posible que en pocos sectores de la economía las cifras expliquen con tanta exactitud cuál es la política oficial como lo hacen en el transporte de colectivos. Todo podría subsumirse a dos frases: más costos, más subsidios.
Si se toman en cuenta los primeros siete meses del año, los subsidios que el Gobierno inyecta a las empresas de colectivos se más que duplicaron respecto del mismo período del año pasado. A cambio, claro está, de que las tarifas sigan congeladas en los valores que tenían antes de la crisis de principios de 2002. El servicio de autotransporte vendió en junio pasado 137.340.000 boletos en el área metropolitana, según el Indec, un 4,8% más que el mismo mes de 2005.
Según datos de la Unidad de Control de Fideicomisos de Infraestructura (Ucofin) y de la Secretaría de Transportes, el Sistema Integrado de Transporte Automotor (Sistau) distribuyó 653 millones de pesos en siete meses, destinados a reforzar las recaudaciones de las empresas de colectivos, contra los 374 millones del mismo período del año pasado. Es decir, de un año a otro los colectiveros tuvieron un incremento de un 74 por ciento en el volumen de subsidios oficiales.
Pero esto no es todo. Si a esta millonaria cifra se suma el incremento adicional que el Gobierno autorizó mediante el decreto 678, firmado a principios de junio pasado y que distribuye otros 60 millones de pesos por mes entre las empresas de colectivos, el alza en los primeros meses del año trepa a un 106 por ciento, ya que, de este modo, hasta julio pasado se destinaron al sector 773 millones, contra los 374 millones de 2005.
En la lógica del Gobierno nunca se evaluó la idea de que aumentaran las tarifas. “Antes que eso, cualquier cosa, como, por ejemplo, duplicar los subsidios”, dijo un consultor del área que sigue de cerca los números del autotransporte de pasajeros. De hecho, no son pocos los empresarios que ya están inquietos por un sector que cada vez está más lejos de sincerarse.
“Nosotros no manejamos nuestras empresas, las maneja la Secretaría de Transportes. Si a fin de mes no nos pagan los subsidios, no podemos salir a la calle”, dijo un empresario dueño de varias líneas de colectivos que recorren las calles porteñas.
Desde el Gobierno, una y mil veces se preocupan por dejar en claro que ésta es la política: mantener la tarifa congelada. “Olvídese, la tarifa será ésta y no otra”, dijo un funcionario a LA NACION al ser consultado días después de que se conocieran los decretos que autorizaban aumentos tarifarios en el transporte de ómnibus de larga distancia y en los vuelos de cabotaje.
El aumento de los subsidios se explica por varios factores. En principio, se registra una importante suba salarial que los dueños de las empresas dieron a sus empleados. “Acá ya no hay negociación salarial. Los sindicatos primero arreglan con el Gobierno sobre cuánto está dispuesto a subir los subsidios, y después vienen con el paquete ya cerrado”, dijo otro empresario.
Parque deteriorado
Otro de los costos que los dueños de los colectivos aducen es que las unidades de reposición están cada vez más caras, y que los repuestos y el mantenimiento, en muchos casos, ha tenido un incremento importante. Y ejemplifican, por caso, con las cubiertas de los colectivos, que triplicaron sus costos. “Acá es distinto que en los trenes. En los ferrocarriles, el material rodante es del Estado, por lo tanto, si se vienen abajo la concesionaria no pierde. Pero a nosotros, no poder renovar el parque nos mata, porque las unidades son nuestras y lo que pierde valor es nuestro capital. En muy duro administrar chatarra”, se lamentó un importante empresario. Una de las consecuencias del sistema es que el parque automotor está considerablemente deteriorado y que el promedio de antigüedad es cada vez mayor por la escasa reposición de las unidades.
Hasta el 2 de junio pasado, cuando se publicó el decreto mediante el que le otorgaron al autotransporte 395 millones de pesos adicionales para este año, el sistema estaba basado en un régimen que se financiaba con un 22% del valor del litro de gasoil.
Pero desde entonces, el Ejecutivo cambió la ecuación: resolvió que el Tesoro Nacional haga aportes adicionales para financiar al sector. Y el primer desembolso fue de 395 millones de pesos, para repartir alrededor de 60 millones más por mes.
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