DURA RESPUESTA DE KIRCHNER A CRÍTICAS QUE FORMULAN OBISPOS
En un nuevo frente de conflicto, el presidente Néstor Kirchner ayer criticó —y con dureza— a “algunos pastores” de la Iglesia que, en los últimos días, se preocuparon por el accionar violento de sectores piqueteros y acusaron al Gobierno de “inacción” en la cuestión social.
Kirchner creyó necesario, además, particularizar su embestida: “Dicen que algún pastor de la Iglesia dijo que está preocupado por la pobreza, fiador de algún interesante financista de esta Argentina que estuvo preso, que seguramente vio a los pobres por televisión”, explicó, durante un acto en la Casa Rosada. Se refería justamente al arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, quien el sábado había criticado la política social del Gobierno por TV.
Monseñor Aguer, un obispo del ala más conservadora de la Iglesia, había hablado el sábado en el programa que tiene en Canal 9, “Claves para un mundo mejor”, que durante años condujo el fallecido monseñor Antonio Quarracino. Allí dijo que la situación social “se ha crispado excesivamente y nosotros notamos que el conflicto está saliéndose de madre”, para pedir luego “extremar la sensatez y la cautela”.
Según advirtió Aguer en su discurso, en la sociedad “se han ido acumulando frustraciones y se insinúa la posibilidad lamentable de que todo eso sea interpretado ideológicamente y que sea empujado a donde los protagonistas no quieren ir”.
Esos conceptos enervaron a Kirchner, quien llamó a Monseñor Aguer “fiador de algún financista”. Se refería al caso del banquero Francisco Trusso, quien estuvo detenido por estafa más de dos años y que recuperó su libertad en noviembre de 2003 porque el arzobispo platense salió de fiador respaldando con sus bienes particulares la fianza de un millón de pesos.
Para evitar una réplica de la jerarquía eclesiástica, por la noche y desde la ciudad de Rosario, el Presidente se preocupó por circunscribir sus reparos contra monseñor Aguer, aunque sin mencionarlo. “No me referí a la Iglesia… Dije que algún pastor sólo vio a un pobre por televisión y fue fiador de algún financista preso”. Kirchner remarcó que “no hay ninguna brecha con la Iglesia”, y recordó que estuvo de acuerdo con la homilía del 25 de mayo del cardenal Jorge Bergoglio, quien en esa oportunidad llamó a la dirigencia política a abandonar las luchas internas.
De todos modos, los dichos de Kirchner causaron malestar en la Iglesia que, sin embargo, no hará pública sus quejas. Trascendió además que en la cúpula del Episcopado lamentan el “escaso” diálogo que hay entre la Iglesia y el Gobierno.
Las palabras de Kirchner que despertaron la polémica se escucharon ayer a la mañana, en el acto de creación del Banco Social de Tierras realizado en el Salón Blanco de la Casa Rosada. Y si bien el Presidente centró sus reparos en monseñor Aguer, hizo extensiva las críticas a aquellos que “expresan cosas con la banalidad que las expresan” y que “van desde la dirigencia hasta pastores de la Iglesia también”.
Entre esos “pastores” a los que no individualizó, Kirchner opuso a “tantos buenos sacerdotes en los distintos puntos de la Iglesia a la que yo pertenezco”. Y enseguida pidió “terminar con esto de las declaraciones sobre que les duelen los pobres, porque nos duelen a todos, pero hay pobres hace años en la Argentina”.
Visiblemente molesto, Kirchner incrementó el tono de sus dichos. Dijo que “ciertos sectores de la dirigencia, con extrema hipocresía, creen que nosotros perdimos la memoria de que el país que nos han dejado, empobrecido, con exclusión social, es un país que ahora lo tratan de endosar a nuestra espalda”.
Según fuentes del Gobierno, las declaraciones de Kirchner y también las del jefe de Gabinete (“queremos a una Iglesia comprometida con los que más necesitan”, dijo Alberto Fernández) se inscriben en la línea oficial de responder cuestionamientos que en la Casa Rosada juzgan “dirigidos a desgastar” al Presidente.
También molestaron al Gobierno las declaraciones que ayer hizo el arzobispo de Paraná, Mario Maulión, quien llamó la atención porque en el interior del país hay “aprensión y miedo”.
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