DURO GOLPE A LA LECHERÍA
“Es un actividad que recién hoy está produciendo lo que producía en el año 1999, Argentina producía 10.300 millones de litros en el año 1999 y después de toda la crisis que golpea a la lechería y al país recién en el 2005 estaba previsto alcanzar los volúmenes de producción que el país tenía en el año 1999; es decir que ni siquiera estamos hablando de una actividad que tuvo una explosión, que alcanzó niveles de enorme crecimiento, simplemente se había recuperado aquello que Argentina había perdido como país y ese momento aparecen las retenciones como una medida dura, grave, dolorosa, un 10 % de aumento en las retenciones en la mayoría de los productos es una cifra enorme en una actividad que tiene márgenes que son bajísimos”.
Eberhardt explicó que la lechería tanto en la producción primaria como en la industrial es una actividad sentada en la masividad con escasos márgenes.
“Cuando con muy pequeños márgenes a una actividad económica se le aplica una retención de 10 % esto es en muchos casos crucial, incluso en algunos productos termina siendo casi decisivo. Hay productos que definitivamente quedan fuera de mercado”, manifestó el máximo responsable gerencial de la compañía Milkaut.
“Todo esto fue olvidado privilegiando un objetivo anunciado por el gobierno como evitar que los precios del mercado interno aumenten a partir de imponer una limitación a la exportación”.
EDXD le recordó a Eberhardt que finalmente los precios aumentaron a lo que el entrevistado respondió: “Se olvidan que la estructura comercial y de producción de las industrias argentinas es absolutamente diferente, porque hay empresas que están orientadas exclusivamente al mercado nacional, con lo cual no recibieron el impacto; en cambio hay otras empresas que son puramente exportadoras y otras que como Milkaut que intentan (lo hicieron en toda su historia) mantener un cierto equilibrio entre la asistencia al mercado interno, privilegiando un mercado regional e intentando desarrollar un mercado interno que hoy está seriamente comprometido”.
Sobre las inversiones decididas y los cambios en las reglas de juego desde el gobierno nacional, Eberhardt dijo “ésto significa una nueva demostración de la dificultad que existe en Argentina para invertir y de lo desalentador que es nuestro país para quien lo ve desde afuera”.
Finalmente Eberhardt fue consultado sobre si ése golpe a la lechería está cuantificado: “todavía no está absolutamente cuantificado porque tiene que ver con lo que pueda pasar con el valor de la materia prima, lo que pueda pasar con otros insumos y lo que uno termine haciendo en relación con la utilización de algunas instalaciones para otros productos, pero de verdad que ésto es un golpe increíble, estamos pensando que de un día para otro hay negocios que han quedado absolutamente desplazados”.
“Hay desaliento en la producción porque el que estaba pensando en poner alguna vaca más hoy lo va a pensar detenidamente, produce desaliento en los inversores que estaban intentando hacer de la industria láctea una industria más tecnificada y ahora consideran que si la exportación va a tener éste tipo de tratamiento uno dice, bueno esas inversiones no las hagamos, sigamos trabajando con lo que teníamos y hasta donde podamos. Si hay que atar con alambre atemos con alambre y hasta que recuperemos la confianza y tengamos alguna certeza sobre cual es el modelo, todo estará paralizado”, agregó finalmente el gerente general de la empresa láctea.
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