DURO MENSAJE DE LAGOS A LA ARGENTINA
En el más claro pronunciamiento sobre el malestar existente en el gobierno chileno por el recorte en el suministro de gas argentino, insumo importante en la generación eléctrica en este país, el presidente Ricardo Lagos destacó ayer la “gravedad que esto tiene desde el punto de vista de la confianza que puede existir entre dos países limítrofes”.
“Esto introdujo una disminución en la confianza (con la Argentina), no con el presidente Néstor Kirchner”, dijo Lagos ayer en declaraciones a una emisora de esta ciudad. “Si bien entiendo las razones por las cuales ha emitido un decreto interno”, dijo el mandatario chileno, “a Kirchner lo único que le puedo manifestar son las consecuencias que tiene para las relaciones con Chile. El está consciente de esto.”
La Argentina decidió, la semana pasada, reducir sus exportaciones de gas natural a Chile para asegurar el abastecimiento interno y evitar una crisis energética. También suspendió la exportación de energía eléctrica a Uruguay y recibió suministro energético de emergencia desde Brasil durante la semana última para evitar el colapso.
Diálogo de alto nivel
Durante esta semana, Lagos dialogó dos veces, vía telefónica, con Kirchner sobre el problema energético. Según su visión, las autoridades argentinas, al restringir los envíos de gas a Chile, han incumplido el Protocolo de Integración Gasífera al que hizo alusión Lagos, firmado por los ex presidentes Eduardo Frei y Carlos Menem.
“Se ha roto una confianza, ya que de acuerdo al protocolo de 1995 no se podría hacer lo que está ocurriendo. Sin embargo, se ha dictado un decreto para el cual el gobierno argentino está autorizado de acuerdo a su legislación: establecer reducciones de envío de gas”, agregó Lagos en declaraciones a la radio BíoBío.
La prensa y los empresarios han apuntado también a lo que consideran una falta de seriedad argentina. El matutino La Tercera editorializó ayer que los incumplimientos de los acuerdos firmados mellan la confianza y deterioran el intercambio comercial, ampliamente favorable a la Argentina. “¿Qué seguridad se puede ofrecer ahora a los inversionistas chilenos interesados en el mercado trasandino?”, se preguntó el diario.
El periódico habló de un supuesto distanciamiento entre Kirchner y Lagos, lo que se habría reflejado en la posición inicialmente favorable a Bolivia que expresó el presidente argentino ante el litigio por una salida al mar, y luego por el incidente de espionaje en el consulado argentino en Punta Arenas.
En el gobierno se rechaza esa hipótesis y se destaca el entendimiento entre los dos gobernantes. Algunos sectores empresariales y la oposición derechista han reclamado una actitud más enérgica de parte de la administración Lagos.
El jueves último, el mismo día en que empezó el racionamiento de gas, el director de la Comisión Nacional de Energía, Luis Sánchez Castellón, le entregó una nota de protesta a su par argentino, Daniel Cameron.
Sánchez precisó ayer que si bien el anuncio inicial era de que se disminuiría en 2,3 millones de metros cúbicos el flujo de gas, en realidad el viernes se aumentó a 3,3 millones de metros cúbicos. La restricción afectaría sólo a tres centrales termoeléctricas del norte del país que reciben el gas desde Salta. Pero con la mayor escasez se afectarán también dos plantas generadoras de la zona central que son alimentadas con gas del gasoducto que une Mendoza con Santiago. En total, se trata de más del 15% de la venta que la Argentina hacía hasta el momento a Chile.
Lagos afirmó que el problema energético no afectará la generación eléctrica y que no habrá racionamientos. Admitió, como había adelantado anteayer el ministro de Economía, Jorge Rodríguez, que a partir del próximo mes habría un alza de las tarifas en al menos un 2 o un 3 por ciento, por los mayores costos que tendrán que soportar las empresas eléctricas.
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