DUROS ATAQUES DEL GOBIERNO DE EVO MORALES A LA IGLESIA
Pese a declaraciones del presidente Evo Morales de que es católico y que garantizará que la enseñanza religiosa continúe en escuelas y colegios confesionales, su ministro de Educación insiste en que buscará abolirla mediante un Congreso de Educación que se inició el lunes.
El ministro Félix Patzi, en un duro discurso en la inauguración del Congreso, lanzó claros ataques contra la Iglesia Católica al señalar que no permitirá que mantenga un supuesto “monopolio” en la enseñanza religiosa y que lo único que hace la institución es “adoctrinar”.
En el encuentro en Sucre, 540 kilómetros al sur, Patzi, un joven sociólogo de origen aymara que habla el español con dificultades, señaló que no solamente en el sistema público, sino también en los colegios religiosos, estará prohibida la enseñanza de la catequesis como en la actualidad.
La reunión, a la que asisten 650 representantes de 26 organizaciones vinculadas al gobierno y que ha merecido críticas de diversos sectores del magisterio que se sienten excluidos, debe emitir un proyecto de ley de reforma de la educación para su atención por parte del Congreso.
Patzi, como una concesión, sostiene que la enseñanza de la religión “no sirve”, ha señalado que lo que se podría hacer es dar un repaso de algo así como “una historia de las religiones”, aconfesional, sin compromiso del maestro y del alumno, aunque en realidad él preferiría que esas horas se destinaran a la enseñanza de idiomas.
Señaló que su propósito es que los niños aprendan como esencial una lengua aborigen -aymara, quechua o guaraní- y en segunda instancia el inglés.
Insiste también en que todos los colegios privados deben enseñar lo mismo que el sistema público para “descolonizar la educación”, de manera que se acaben los “privilegios de casta y de raza”.
También repite que los niños, al cabo de pocos años deben convertirse en unos “sociologuitos”.
En la inauguración ocupó un lugar destacado una ceremonia ritual en homenaje a la “Pachamama”, “la diosa tierra”.
La supuesta “desobediencia” de Patzi a Morales motivó que el sacerdote Sebastían Obermaier, uno de los más reconocidos por su labor social en Bolivia, pidiera la renuncia de su ministro, al denunciar que lo que busca no es destruir la fe del pueblo boliviano, que se declara mayoritariamente católico.
Según una reciente encuesta de la Conferencia Episcopal de Obispos Católicos, el 77% de los bolivianos es católico y cerca del 95% cristiano en general.
“El ministro de Educación… debe retirarse de esas misiones. Cada día viene con otras correcciones de su destrucción de la Iglesia, destrucción de la fe, destrucción de la moral del pueblo”, dijo Obermaier a la AP.
En un aparente intento de frenar la ola de críticas que se levantó en contra de la iniciativa, Morales declaró que profesaba creencias católicas, aunque también creía en la “Pachamama”.
Pero desde entonces, y después de haber ganado la elección de la Asamblea Constituyente aunque con menor votación que la que obtuvo en las elecciones presidenciales de diciembre, Morales mantiene silencio sobre el asunto.
Obermaier encabezó una marcha de cientos de personas por el centro de La Paz en contra de los planes de Patzi que siguió a otra, de unos 2.000 cristianos de distintas confesiones, que marcharon en Santa Cruz.
El Obispo de El Alto, Jesús Juárez, dijo que tenía sospechas de que desde el gobierno se emitía “un doble discurso” respecto de las posiciones de Morales y de Patzi.
Grupos de laicos católicos han señalado que se mantendrán en “vigilia” para que el Congreso no atente contra la enseñanza religiosa, y han señalado que lo que busca el gobierno es instalar un gobierno “comunista”.
El cardenal Julio Terrazas también ha pedido a Morales que no confunda un estado laico, aconfesional, con uno “laicicista”, hostil a las religiones, en respuesta a los anuncios del oficialismo de que en la Constituyente dejará sentado que Bolivia es un país laico.
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