DUROS CRUCES ENTRE CASTELLS Y DOS MINISTROS DE KIRCHNER
Las relaciones entre los piqueteros duros y los funcionarios nacionales volvieron a recalentarse ayer con acusaciones recíprocas.
Mientras que desde el Gobierno intentaron minimizar la movilización piquetera que anteayer copó las calles del microcentro porteño, dirigentes de varias agrupaciones de desocupados volvieron a cargar contra la gestión de Néstor Kirchner.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, calificó de “despreciables” las declaraciones del líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), Raúl Castells, que durante la marcha frente al Obelisco exhortó: “Hay que entrar y tomar las casas de gobierno (de América latina)”.
“Nosotros no les asignamos ningún valor a esas expresiones”, sostuvo el titular de la cartera del Interior, aunque afirmó que las declaraciones de Castells “son despreciables”. “No las compartimos y las repudiamos fuertemente, porque él no es quién para decir semejante cosa”, señaló.
Una vez más, Fernández insistió en que la postura del Gobierno es “no utilizar la represión” en las protestas. “La política es “cero represión” y el Gobierno tiene más vocación que ellos (los piqueteros) por producir los cambios (a los reclamos sociales)”, sostuvo
Sin embargo, Fernández lanzó una dura advertencia a los manifestantes: “En cuanto rompan algo, en cuanto se pasen de la raya, van presos, y van presos de verdad. No es un chistecito o una jodita para Tinelli (Marcelo)”, dijo.
Y volvió a relativizar los dichos de Castells. “Son alegorías”, interpretó respecto de la toma de las casas de gobierno propuesta por Castells.
“Otro 20 de diciembre”
Por su parte, Nina Pelosso, la esposa del líder del MIJD, reclamó ayer al Gobierno que “preste atención al reclamo de la sociedad” sobre la necesidad de crear más puestos de trabajo y mayor equidad social, “porque, si no, habrá otro 20 de diciembre”.
La dirigente piquetera señaló a la agencia DyN: “El sentido del discurso de Castells (por la toma de las casas de gobierno) fue hacer algo similar a lo que hicieron los hermanos bolivianos, para que de una vez por todas gobierne el pueblo argentino.
“Kirchner es parte de un sistema que ya no se puede soportar”, dijo.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, también se sumó a las críticas del ministro del Interior e ironizó acerca de la importancia de la marcha de anteayer: “Hubo muchos piqueteros y muchas organizaciones de izquierda, pero cuando se presentan en las elecciones la gente no los acompaña”.
Para Fernández, hay sectores que quieren recuperar el trabajo y hay otros que quieren seguir discutiendo.
Lejos de suavizar la relación con el oficialismo ,y tras sus duros dichos en la marcha piquetera, Castells dijo ayer a LA NACION: “De parte del gobierno nacional sólo recibimos gestos de buena voluntad, pero a la hora de aportar soluciones concretas, éstas son muy limitadas, casi inexistentes, y eso es lo que genera tanto malestar entre nuestra gente”.
Consultado acerca de la reacción del Gobierno por sus declaraciones, Castells aseguró sentirse sorprendido porque sus palabras “se hayan convertido ahora en una cuestión de Estado”. “En realidad -agregó-, lo que molesta no es lo que yo dije, sino que 50.000 personas se hayan concentrado, lo que demostró, además de nuestro alto grado de movilización y organización, que estamos supliendo el rol que en algún momento tuvieron los sindicatos. Y eso es lo que les provoca urticaria a los funcionarios.”
El máximo referente del MIJD aprovechó también para contestarles a los ministros que criticaron su discurso: “En lugar de darles tanta trascendencia a mis dichos, el acto debería servirle al Gobierno para reflexionar. Tendrían que ver el trasfondo de lo que dijimos”.
Castells aseguró que en ningún momento de su discurso planteó que había que entrar por la fuerza en la Casa Rosada. “Planteamos un criterio general tomando dos hechos puntuales: los del 20 de diciembre de 2001 en la Argentina y lo que sucedió en Bolivia”, aclaró.
En cuanto al pedido de paciencia que efectuaron ayer diversos ministros, el dirigente piquetero afirmó: “No estamos planteando plazos, y mucho menos en cuanto a la tolerancia”, por lo que juzgó “necesario hablar y discutir sobre la ayuda del Estado para los más necesitados”.
Por último, dijo: “A Kirchner sólo lo eligieron 16 de cada 100 personas, por lo que nadie está en condiciones de arrogarse la representatividad del pueblo, así como nosotros tampoco lo hacemos, pero tampoco nos pueden acusar de que no representamos a nadie: desde el Gobierno saben muy bien que no es así”.
Protagonistas de la polémica
Aníbal Fernández
“Son expresiones que buscan ventaja en cuanto a un posicionamiento político y son absolutamente despreciables en su fondo. No las compartimos y las repudiamos fuertemente, porque él no es quién para decir semejante cosa.”
“En donde rompan algo, en donde se pasen de la raya, van presos, y van presos de verdad. No es un chistecito o una jodita para Tinelli.”
“La política del Gobierno ante los piqueteros es de «cero represión».”
Los dichos de Raul Castells
Anteayer: “Hay que entrar y tomar las casas de gobierno” (de América latina).
Ayer: “Lo que molesta no es lo que dije yo, sino que 50.000 personas se hayan concentrado, lo que demostró, además de nuestro alto grado de movilización y organización, que estamos supliendo el rol que tuvieron los sindicatos”.
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