DUROS CUESTIONAMIENTOS DE UNA JUEZA TRAS EL BRUTAL CRIMEN DE MORENO
La jueza de Menores de Mercedes, Mirta Guarino advirtió que las torturas sufridas por el adolescente de 15 años asesinado en Moreno y el salvaje asalto del que fue víctima un colectivero en Villa Devoto ponen en evidencia que “estamos viviendo una época de mutilación”.
La magistrada precisó que al joven Lucas Ibarrola, asesinado por dos militares luego de un presunto intento de robo en el oeste del conurbano, le cortaron la lengua, la nariz y las orejas antes de matarlo.
A su vez, el colectivero Mario Alberto Wetz, de 37 años, perdió cuatro dedos de una mano al ser víctima de un violento asalto mientras conducía su unidad en el barrio porteño de Devoto.
La jueza definió como “horrendo” el caso que tuvo por víctima al adolescente y consideró que tuvo “un signo mafioso”, por las amputaciones practicadas.
Recordó entonces al “colectivero al que le cortaron los dedos” y advirtió: “estamos viviendo una época de mutilación”.
Por otra parte, Guarino, a cargo de la investigación por el crimen de Ibarrola, relacionó el asesinato del adolescente con “la impunidad” de los crímenes de Estado.
“Lo que no alcanza justicia en un momento, sigue clamando la muerte de los inocentes. Esto no se soluciona descolgando cuadros de la ESMA. La justicia llega cuando alguien que torturó y tiró personas al mar recibe su justa en condena en tiempo y forma, no cuando tiene 90 años”, expresó la jueza Guarino.
La magistrada mencionó también “la utilización de un automóvil -un Ford Falcon verde- que ha tenido muy triste memoria en nuestro país por ser utilizado por las fuerzas de seguridad” durante la última dictadura.
Para la jueza, el asesinato del adolescente de Moreno tuvo “un signo mafioso”.
Este contenido no está abierto a comentarios

