Economía calculó que la deuda pública se redujo a 47,1% del PBI
Un paper del Ministerio de Economía dio cuenta que por efecto de la reapertura del canje para gran parte de la deuda en default que no se había presentado en 2005 se registró en el último año una quita neta de u$s10.068 millones, y quedó en cesación de pagos el equivalente a u$s11.189 M, de los cuales u$s6.846,9 M era en concepto de capital y u$s4.342,4 M por intereses no pagados.
Además por diferencias de cambio, en un año en el que muchas monedas sufrieron notables variaciones, el país se vio favorecido con una disminución adicional de su endeudamiento bruto por otros u$s2.958 millones.
Sin embargo, la mala noticia fue que pese a semejantes beneficios de la ingeniería financiera y del uso de unos u$s6.500 M de las reservas del Banco Central como parte de la política desendeudamiento del sector público en el período reseñado, la deuda bruta total se contrajo entre el 31 de diciembre de 2009 y el 30 de septiembre de 2010 en apenas u$s4.848 millones, cuando era de esperar que cayera en más de u$s19.500 millones.
El principal determinante de tan pobre desempeño, en un año en dónde se informó que las finanzas públicas pudieron mantener un superávit fiscal de 1% del PBI, a partir de las ganancias del Banco Central transferidas al Tesoro nacional y también de las rentas del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses, fue el aumento del endeudamiento en u$s15.500 millones con la colocación de títulos en moneda extranjera, más otros u$s800 M con la banca comercial, u$s330 M con acreedores varios y u$s244 M con organismos internacionales.
Por el contrario, disminuyeron levemente los compromisos por préstamos garantizados, se cancelaron u$s2.460 M de pagarés del Tesoro y u$s947 M de Letras del Tesoro, en tanto se elevaron en u$s507 M los adelantos transitorios del Banco Central.
Además, el informe oficial dio cuenta que la “variación de la deuda ajustable por CER (efectos tipo de cambio y CER) fue de u$s1.538 M, considerando la tasa de inflación que mide el Indec, pero si se aplicar la variación promedio de los precios al consumidor del consenso de las direcciones de estadística provinciales y consultoras privadas ese efecto hubiera representado un aumento adicional de la deuda de otros u$s2.000 millones.
De ahí surge que la mejora de la caja del sector público no financiero fue logrado a expensas de un nuevo impulso de la deuda antes del canje, compatible con una política de inquietante desborde del gasto público, el cual ha sido responsable de la aceleración de la tasa real de inflación.
Este contenido no está abierto a comentarios

